La policía rusa desactivó este lunes un artefacto explosivo en un departamento de San Petersburgo donde vivían los presuntos cómplices del terrorista suicida que el pasado lunes mató con una bomba a catorce personas en el metro de esa ciudad.
“El artefacto ha sido desactivado y los malhechores detenidos”, declaró a la prensa el jefe del distrito donde se encuentra el departamento.
El Comité de Instrucción (CI) de Rusia, la autoridad que investiga el atentado, informó este jueves de la detención de varias personas que tuvieron contactos con Akbarzhon Dzhalílov, el presunto autor del atentado, oriundo de la república centroasiática de Kirguistán pero nacionalizado ruso.
“Se ha identificado a varios ciudadanos de repúblicas centroasiáticas que tenían contactos con Dhalílov. En el registro del apartamento en el que vivían fueron hallados objetos relevantes para la investigación”, explicó la portavoz del CI, Svetlana Petrenko.
Varias personas fueron detenidas tras el hallazgo del artefacto en un edificio de viviendas del distrito Nevski, en el sudeste de la ciudad, informó a Sputnik el jefe de la administración del distrito, Konstantín Serov.
“Actualmente el artefacto explosivo que se encontró en un apartamento está desactivado, varios sospechosos fueron detenidos sin oponer resistencia”, dijo.
Según ha confirmado la agencia de noticias TASS, el edificio fue evacuado por las autoridades.
Según medios locales, tres personas han salido del inmueble esposadas. Los residentes aseguran que la vivienda en la que entraron los agentes de seguridad estaba alquilada por inmigrantes procedentes de Asia Central, según ha divulgado el canal ruso RT.
Los residentes del edificio han relatado a los medios locales que a las cinco de la mañana oyeron un ruido que se asemejaba a una puerta rompiéndose. Dos horas después los desalojaron.
La bomba ha sido encontrada en la séptima planta del número 22 de la avenida Tovarischeski, situada en el distrito Nevski de la ciudad.
Con información de Notimex y EFE