La fiscalía de Corea del Sur pidió este lunes el arresto de la expresidenta Park Geun-Hye, pocos días después de su comparecencia judicial por un caso de corrupción y tráfico de influencias en el que se vio envuelta.
La destitución de Park, de 65 años, fue confirmada a principios de marzo tras meses de investigaciones y revelaciones que desataron multitudinarias manifestaciones de protesta en todo el país..
El caso gira entorno al papel de Choi Soon-Sil, amiga y confidente de Park, juzgada por haber aprovechado su influencia para sonsacar millones de dólares a las grandes compañías surcoreanas.
La expresidenta está acusada entre otros de haber sido cómplice de su amiga.
“La acusada abusó de sus grandes poderes y de su estatuto de presidenta para recibir sobornos de las empresas o para violar el principio de libertad de gestión empresarial y filtrar información confidencial importante sobre asuntos de Estado”, dijo este lunes la fiscalía surcoreana en un comunicado, que los considera “asuntos graves”.
“Se han reunido muchas pruebas pero la acusada las rechaza y existe un riesgo de destrucción de pruebas”, añadió la fiscalía para justificar la petición de arresto.
Choi Soon-Sil, amiga de Park desde la infancia, está detenida, por lo que la fiscalía considera que sería “contrario a la imparcialidad” que la expresidenta no estuviera también detenida.
Si finalmente el tribunal del distrito central de Seúl acepta la petición de la fiscalía, Park se convertirá en la tercera expresidenta de Corea del Sur detenida por un caso de corrupción.
Chun Doo-Hwan y Roh Tae-Woo cumplieron penas de prisión en los años 1990 por motivos similares. El presidente Roh, elegido democráticamente, se suicidó en 2009 durante una investigación sobre corrupción de él y de su familia.
El parlamento votó en diciembre la destitución de Park, confirmada en marzo, lo que tuvo por consecuencia el fin de su inmunidad y su comparecencia judicial de la semana pasada.
Choi Soon-Sil, por su parte, está acusada de haber usado su influencia sobre la presidenta para forzar a los grandes conglomerados surcoreanos, entre ellos Samsung, a pagar un total de 70 millones de dólares a dos fundaciones que estaban bajo su control.
También acusan a Park de haber otorgado favores políticos a los grandes empresarios que fueron generosos con Choi, entre ellos Lee Jae-Yong, el heredero de Samsung, inculpado y puesto en detención provisional.
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Con información de AFP.