Dos exfuncionarios del gobierno de Estados Unidos, Colin Powell, exsecretario de Estado en el gobierno de George Bush, y Lawrence Summers, exsecretario del Tesoro en la administración de Bill Clinton, criticaron el tono y las medidas que ha adoptado el presidente Donald Trump frente a México.
Powell dijo durante su conferencia en la Convención Bancaria realizada en Acapulco que México es una nación soberana que no debe ser pisoteada por nadie ante lo cual refirió que “cuando alguien quiera levantar un muro, deben de decir no”.
Summers por su parte trató el mismo tema de la construcción de la valla fronteriza en un artículo de opinión publicado en The Financial Times en el cual indicó que “un muro es una respuesta del siglo XIX a una preocupación del siglo XXI”, por lo que México y EE.UU. deben optar por un camino hacia adelante en materia de inmigración
“La mayoría de la inmigración ilegal no tiene lugar a través de personas cruzando las fronteras abiertas en el desierto… tiene lugar a través de la entrada ilegal en los controles legales ya que la gente cruza de contrabando en contenedores de carga y similares, lo cual no será afectado por un muro. La tecnología, la ciencia de los datos, la colaboración mejorada y la cooperación con respecto a Centroamérica son formas mucho mejores de resistir los flujos de inmigración ilegal”, planteó el también exdirector del White House National Economic Council.
Powell también destacó la importancia de los temas migratorios en Estados Unidos, y en ese sentido confió en que no avancen las políticas propuestas por Donald Trump en el Congreso. “Tenemos la separación de Poderes, entre el Congreso y el presidente; espero que el Congreso, aunque sea republicano, no acepte las posturas extremas que ha prometido o que ha pretendido hacer”, dijo.
Como presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha ordenado la deportación de millones de inmigrantes y la construcción inmediata de un muro fronterizo entre ese país y México, el cual asegura que hará a México pagar ya sea mediante el déficit comercial existente entre ambas naciones, o mediante un arancel a los productos mexicanos. El mandatario también ha puesto sobre la mesa la renegociación del TLCAN, el cual afirma que sólo ha beneficiado al país vecino.
Sobre las intenciones de Trump de tirar por la borda el acuerdo comercial existente entre EE.UU., México y Canadá, Colin Powell destacó los beneficios económicos que trajo el TLCAN a los tres países, y aunque reconoció que hay factores por mejorar, instó por una discusión respetuosa en términos de la soberanía de cada nación integrante.
“No hay razón para no verlo, sí puede haber cambios y hay espacio para discutirlo, pero ustedes deben recordar que son un país soberano. No entren a esta negociación pensando que son un 10 por ciento, son una tercera parte, son un país soberano”, reiteró.
Summers escribió a su vez en el Times que no hay mayor regalo estratégico que los Estados Unidos pudieran dar a China que abrogar al TLCAN y romper la comunidad norteamericana. “Los Estados Unidos compiten más eficazmente a nivel mundial con el acceso a insumos mexicanos de bajo costo. Más de dos terceras partes de nuestras importaciones procedentes de México son insumos para el procesamiento adicional de los Estados Unidos”, planteó.
“Las mercancías mexicanas entran a EE.UU. en una base preferida con respecto a los productos asiáticos. Esta preferencia desaparecería con la suspensión del tratado de libre comercio. Además, alrededor del 70 por ciento de las exportaciones mexicanas son de bienes que no están terminados, sino que son insumos para una mayor producción estadounidense. Cualquier cosa que hiere a México, por lo tanto, también nos perjudica en la competencia económica global con China”, indicó.