Los consejeros electorales en México perciben una ayuda extra para gastos alimenticios, que representa casi el 10 por ciento de su salario mensual, el cual puede ascender hasta 160 mil pesos, a la par de otras prestaciones que percibe la jerarquía más alta de este organismo autónomo que en fechas recientes pretendió abonar con un recorte salarial fallido a las políticas de austeridad del gobierno mexicano.
El Instituto Nacional Electoral (INE) ha destinado 3 millones 140,814 pesos durante los últimos tres años para la mayoría de los 11 consejeros electorales que integran ese organismo autónomo bajo el concepto de gastos de alimentación cuyo monto mensual puede ascender hasta 11,970 pesos mensuales, una cifra que duplica la percepción mensual neta de casi la mitad de la población ocupada del país, que de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) percibe menos de cinco mil pesos mensuales.
El órgano electoral mexicano anunció a inicios de año medidas extraordinarias de austeridad entre las cuales se preveía una reducción salarial del 10 por ciento en las percepciones de altos funcionarios que contemplaba un ahorro de aproximadamente 11 millones de pesos. La medida fue revocada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación por un recurso interpuesto por el consejero Benito Nacif.
En los límites mínimos y máximos de percepciones ordinarias mensuales netas para los servidores públicos de mando y homólogos del INE para el ejercicio fiscal 2017 se contempla una “suma de Sueldo Base y Compensación Garantizada Netos” de entre 145,108 y 160,182 pesos para el grupo jerárquico 1 al que pertenecen el consejero presidente, los 10 consejeros electorales, y el secretario ejecutivo.
Dentro de estos importes no se consideran asignaciones adicionales que se podrán otorgar con motivo de las labores extraordinarias derivadas del proceso electoral, ni las prestaciones, entendidas como los beneficios adicionales que reciben los servidores públicos en razón de su sueldo y del grupo jerárquico al que pertenezcan.
En el caso de los consejeros, las prestaciones comprenden un seguro Colectivo de Retiro de 10,000 a 25,000 pesos y un seguro de Gastos Médicos Mayores de 295 salarios mínimos generales mensuales en la Ciudad de México, además de las inherentes a su cargo como es un vehículo conforme a los lineamientos establecidos y los gastos de alimentación con un monto de hasta 11,970.00 pesos mensuales, “conforme a los lineamientos, observando las obligaciones y las medidas de racionalidad y disciplina presupuestaria”.
Tan solo en gastos de alimentación el Instituto gastó en 2014 unos 896,988 pesos, de acuerdo con datos obtenidos por Newsweek en Español vía transparencia. Ese año seis de los consejeros recibieron la ayuda a partir del mes de abril, mes en el que el órgano electoral dejó de ser IFE para convertirse en INE. Los consejeros Lorenzo Córdova Vianello, Marco Antonio Baños Martínez y Benito Nacif Hernández recibieron la ayuda durante todo el año ya que durante los tres primeros meses fueron consejeros del extinto Instituto Federal Electoral (IFE).
Desde hace dos años, la consejera Adriana Margarita Favela renunció a la asignación “dadas las condiciones económicas” del país; en tanto, la consejera Beatriz Eugenia Galindo sólo percibió la ayuda en abril de 2014 para posteriormente declinar al bono extra. En contraste, el consejero Nacif Hernández ha recibido desde 2008 el bono con un monto acumulado que asciende a un millón 115,142 pesos.
En 2015 las asignaciones ascendieron a un millón 031,104 pesos, monto que incrementó un año después a 1 millón, 136,410 pesos. Durante esos dos años, los consejeros Lorenzo Córdova Vianello, Marco Antonio Baños Martínez, Benito Nacif, Enrique Andrade González, Ciro Murayama Rendón, José Roberto Ruiz, Alejandra Pamela San Martín Ríos, Arturo Sánchez Gutiérrez y Javier Santiago Castillo recibieron el bono.
A principios del presente año se anunciaron medidas extraordinarias de austeridad y racionalidad económica en el INE, como fue la fallida reducción salarial y la cancelación del proyecto de construcción del nuevo edificio del instituto que en principio tendría un costo de mil millones de pesos.
En enero, el total del bono destinado a los consejeros ascendió a 76,310 pesos, una cifra menor a la reportada en el mismo mes del año anterior. De los nueve consejeros que no han renunciado a esa ayuda, sólo la consejera San Martín Ríos no cobró el monto, lo cual no implica que la funcionaria haya desistido de la asignación.