El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray pidió a las empresas mexicanas que buscan participar en la construcción del muro fronterizo con Estados Unidos que hagan un “examen de conciencia” ya que el hecho no resulta solo en una oportunidad económica, sino “de un acto profundamente inamistoso”.
Resaltó que el gobierno mexicano respeta la “libertad económica” y lo derechos de “empresas y personas”, sin embargo, no exime a las empresas de poner atención en el sentir general de la controvertida muralla impulsada como la principal promesa del presidente Donald Trump.
Participar o no en el proyecto, dijo, es una responsabilidad individual en un país de libertades.”Compete a cada mexicano, a cada empresa mexicana, mirarse frente al espejo y hacer un examen de conciencia sobre qué es lo correcto”, dijo en rueda de prensa acompañado del ministro de Asuntos Exteriores español, Alfonso Dastis.
Por su parte, Dastis señaló que su gobierno no tiene conocimiento de que alguna empresa española apuesta por participar en la construcción del muro. Desde su perspectiva, “no es la mejor manera de gestionar la migración entre dos países vecinos”.

El abastecimiento de material para la construcción del muro, ha colocado bajo escrutinio a las cementeras más importantes de México, las cuales se han debatido en colaborar o no con un proyecto repudiado desde distintos sectores, incluido el gubernamental. Pese a ello, la firma Cementos de Chihuahua se ha dicho dispuesta a obtener contratos para proveer los insumos de la barda.
Hasta este 16 de marzo Cementos de México (Cemex) se había mantenido firme respecto a su postura de prestar sus servicios para la obra. Sin embargo, este viernes -poco antes del exhorto de Videgaray- se retractó y aseguró que que no está interesada en participar como proveedora.
Desde la campaña electoral del año pasado, Trump ha reiterado que México pagará por los costos del polémico muro, aunque las autoridades mexicanas ya descartaron cualquier posibilidad de que eso pueda ocurrir.
Los primeros estudios sobre el costo del muro que Trump desea construir indican que la cuenta será de por lo menos 15,000 millones de dólares, aunque podría llegar hasta 30,000 millones.