El Senado de EE.UU. descarta que Trump haya sido espiado

No hay evidencia de que las líneas telefónicas que el equipo de campaña de Donald Trump usó en la Trump Tower durante el proceso electoral fueran intervenidas como asegura el presidente estadounidense, determinaron los líderes de la Comisión de Inteligencia del Senado que estudiaron el caso.

Trump acusó a su predecesor Barack Obama de grabar las conversaciones telefónicas en la Trump Tower y pidió a las comisiones del Congreso que investigan la intervención del gobierno ruso en la pasada campaña electoral, que investigaran el tema. En respuesta, el senador republicano Richard Burr y el demócrata Mark Warner emitieron un breve comunicado conjunto afirmando que no hay indicios de que Trump “fue objeto de espionaje”.

El magnate escribió el 4 de marzo en su cuenta personal de Twitter que Obama había realizado escuchas de las conversaciones en la Torre Trump de Nueva York antes de la elección del 8 de noviembre. “¡Terrible! Me acabo de enterar de que Obama pinchó mis líneas en la Torre Trump justo antes de la victoria”, escribió. Su reacción generó una enorme controversia ante lo inédito de que un presidente de Estados Unidos lanzara tal acusación a su predecesor.

Aunque Trump tiene acceso a pruebas secretas de inteligencia con esa información, las acusaciones que hizo el mandatario estadounidense ocurrieron después de que medios conservadores publicaran informaciones en este mismo sentido. La Casa Blanca no rechazó que la información proviniera de ahí.