La Asamblea Nacional de Venezuela declaró la existencia de una crisis humanitaria en materia alimentaria en el país, que actualmente afecta a por lo menos el 70 por ciento de los venezolanos. El punto de acuerdo también propone acciones para ejercer un mayor control de las políticas del gobierno.
El gobierno de Nicolás Maduro ha provocado una desbordada inflación y crisis económica que ha provocado el desabasto de alimentos, generando alarma entre organizaciones civiles que han denunciado el aumento de los casos de desnutrición y muerte por hambruna en Venezuela.
Las acciones, según la Asamblea, pretende evitar que la crisis siga cobrando la vida de venezolanos por lo que se instalará una Comisión Especial para definir acciones de control.
Por ejemplo, dar a conocer a quién o quiénes se han entregado dinero público para importar alimentos, inspeccionar fábricas que estén cerradas, realizar un censo de las tierras que no están produciendo alimentos y “todo lo que signifique ir a la calle y convocar al país a enfrentar la situación”, dice un comunicado emitido por la Asamblea venezolana.

“Se debe evitar que en uno de los países más ricos del mundo, los ciudadanos tengan que comer desperdicios de la basura”, declaró el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges.
El presidente del Parlamento lamentó que el Gobierno nacional ha creado un perverso sistema de hambre que está diseñado para el sometimiento político del pueblo venezolano y para destruir la fuerza productiva que existe en el país.
El Parlamento argumenta que el modelo económico del gobierno, “basado en estatismo y expropiaciones arbitrarias”, colapsó la producción nacional y generó “una inflación de 700 por ciento y una escasez sobre 90 por ciento”.
Unos 9.6 millones de venezolanos -casi un tercio de la población- ingieren dos o menos comidas diarias, y la pobreza por ingresos aumentó casi nueve puntos entre 2015 y 2016, a 81.8 por ciento de los hogares, según la Encuesta sobre Condiciones de Vida, realizada por un grupo de universidades.
Pero el presidente socialista Nicolás Maduro asegura que en 2016 la pobreza en el país con las mayores reservas petroleras del mundo bajó de 19.7 a 18.3 por ciento, y la miseria de 4.9 a 4.4 por ciento.
Con información de AFP