Donald Trump ha prometido en distintas ocasiones la construcción de un muro en la frontera entre México y Estados Unidos. Incluso el presidente estadounidense ha dispuesto en una orden ejecutiva la inmediata construcción de este proyecto. Sin embargo, la administración del magnate ha encontrado un obstáculo para esta labor al no hallar la manera para fondearlo.
Un documento elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional, al que tuvo acceso la agencia Reuters la semana pasada, señalaba que el gobierno estadounidense sólo cuenta con 20 millones de dólares de los 21 mil millones que se necesitan para erigir la pared.
Frente a esta situación el gobierno de Trump ha estado buscando opciones para volver costeable su proyecta estrella. Bloomberg ha informado que el mandatario planea solicitar seis mil 600 millones de dólares al Congreso de Estados Unidos para iniciar la construcción de un muro en la frontera con México y redoblar las deportaciones de inmigrantes indocumentados.
La agencia especializada en negocios y finanzas detalló que una versión del plan, que sería presentado la próxima semana, incluiría dos mil 800 millones de dólares para comenzar la construcción del muro y aumentar la deportación de inmigrantes indocumentados. La mitad de esa suma, además, se utilizaría para un “incremento importante” en el número de centros de detención en Estados Unidos y para alternativas a éstos como pulseras de tobillo para rastrear personas en procesos de deportación.
Además se destinarían alrededor de mil 100 millones de dólares para la construcción del muro, en tanto que 115 millones de dólares serían dedicados para contratar personal adicional en la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y otros 115 millones de dólares para reclutar agentes de Protección Fronteriza.
La administración Trump también está sopesando importantes recortes a la Guardia Costera, la Administración de Seguridad del Transporte y otras agencias enfocadas en amenazas a la seguridad nacional, de acuerdo con un proyecto de plan elaborado por la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB) al cual tuvo acceso The Washington Post.
El medio indica que los recortes se proponen incluso cuando el presupuesto previsto para el Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa a todos ellos, crece un 6.4 por ciento a 43,800 millones de dólares, según el plan que además sitúa a la administración en la inusual posición de negociar el gasto en programas de seguridad para otras prioridades de seguridad en la frontera sur.
“El Presupuesto prioriza las operaciones de aplicación de la ley del DHS, propone inversiones críticas en seguridad fronteriza de primera línea y los fondos continúan en el desarrollo de robustas defensas cibernéticas… el Presupuesto agresivamente implementa el compromiso del Presidente de construir un muro físico a lo largo de la frontera sur”, refiere el proyecto.
El plan indica que en general la financiación para la ICE crecería alrededor del 36 por ciento, mientras que el presupuesto para Aduanas y Protección de Fronteras aumentaría un 27 por ciento.