Un millonario empresario brasileño habría pagado 1.5 millones de dólares al hijo del senegalés Lamine Diack, entonces presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), la mayor federación del olimpismo, y miembro del Comité Olímpico Internacional (COI), para que influyera en la decisión de otorgar a Río de Janeiro la organización de los Juegos Olímpicos de 2016, según sospecha la justicia francesa citada por Le Monde.
El reporte del diario menciona que la justicia francesa “dispone de elementos concretos que cuestionan la integridad del proceso de atribución de los Juegos Olímpicos” de 2016 ya que “Río habría hecho trampas” días antes del proceso de selección realizado en octubre de 2009.
El rotativo indica que el empresario brasileño, del cual no se da el nombre, efectuó el pago millonario a Papa Massana Diack solo tres días antes de la votación, en la que Río y Madrid llegaron a la final, en la cual la ciudad brasileña se impuso claramente por 66-32 a la capital española.
La misma información refiere que el autor del pago obtuvo posteriormente contratos de construcción para infraestructuras relacionadas con los Juegos de Río de Janeiro.
Lamine Diack, encausado por corrupción en Francia, dimitió en 2014 como máximo responsable de la IAAF, tras descubrirse la aceptación de sobornos de la federación rusa de atletismo para encubrir los positivos de dopaje de algunos deportistas de ese país. Su hijo Papa Diack era consultor de márketing de la IAAF.