El Senado mexicano aprobó una reforma su Ley General de Educación para revalidar los estudios a connacionales que sean deportados de Estados Unidos, de manera particular a los dreamers, así como su inclusión al sistema educativo nacional y la flexibilización de todos los trámites correspondientes.
El cambio a la ley no sólo beneficiará a los mexicanos deportados de Estados Unidos, sino también a refugiados, asilados, migrantes internos y los connacionales que deseen obtener el registro oficial de estudios realizados en el extranjero.
La reforma a la Ley General de Educación que fue impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto a través de una iniciativa está dirigida a quienes enfrenten situación de vulnerabilidad por su situación migratoria. La minuta fue turnada a la Cámara de Diputados, instancia que tiene 30 días para su discusión y eventual aprobación.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) pidió el pasado 21 de enero al gobierno medidas “adicionales” para proteger a los mexicanos radicados en Estados Unidos, quienes viven un “temor fundado de que sean detenidos por irregularidad migratoria, así como de ser perseguidos”.
El organismo destacó la vulnerabilidad de 700,000 dreamers, jóvenes llevados ilegalmente a Estados Unidos por sus padres indocumentados y que actualmente gozan de un programa que impide su deportación. Este programa, impulsado por el expresidente Barack Obama, podría ser revocado bajo el mandato de Donald Trump.
El presidente estadounidense firmó la semana pasado decretos que autorizan la construcción de un nuevo muro a lo largo de la frontera con México, vetar la liberación de inmigrantes ilegales detenidos y eliminar recursos federales para las llamadas ‘ciudades santuario’, que dan abrigo a indocumentados.
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Con información de AFP