El Estado de México es una de las diez primeras entidades con mayor daño patrimonial. Bajo la administración de Eruviel Ávila, “desaparecieron” 1,254.3 millones de pesos del erario y se registraron subejercicios por 5,699 mdp, según la cuenta pública 2015 de la Auditoría Superior de la Federación.
El gobierno federal entregó 1,254.3 mdp al Edomex a través del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF) que debió ejercer la Secretaría de Finanzas, sin embargo, este recurso desapareció.
El presupuesto original para este concepto fue por 4,571.6 millones de pesos, de los cuales la Auditoría comprobó que sí se realizaron erogaciones por 3, 317.2 millones de pesos, estas cifras representan el 72.6 por ciento de los recursos otorgados. Pero la administración de Ávila no documentó la justificación del resto de los recursos, por lo que se presumen afectaciones por 1, 254.3 millones de pesos.
“Se desconoce el destino del mismo, cuya cifra representa el 27.4 por ciento del recurso ministrado. Tampoco evidenció el monto de los rendimientos generados con los recursos al 30 de abril de 2016”.
La ASF fiscalizó los recursos transferidos a los programas de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento en Zonas Urbanas, al de Tratamiento de Aguas Residuales y al de Desarrollo Regional Turístico Sustentable y Regionales, así como a los fondos Metropolitano y de Contingencias Económicas.
Además, señala la ASF, el gobierno estatal también dio recursos a empleados que no cuentan con formación académica para desempeñar sus funciones, por ejemplo, en el área de la salud, menciona el reporte.
Del universo revisado, concluye la ASF, “en términos generales, el Gobierno del Estado de México no cumplió las disposiciones legales y normativas aplicables en la materia”.
Por estos faltantes, la Auditoría emitió 20 observaciones a la entidad, de ellas, sólo 3 fueron solventadas.