La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó que elementos de la Policía de Oaxaca acudieron armados al inicio del operativo realizado el pasado 19 de junio en Nochixtlán en el que murieron ocho personas, siete de ellas por arma de fuego.
El Ombudsman nacional, Luis Raúl González Pérez, informó a la Comisión Especial del Congreso mexicano que da seguimiento al caso que aún cuando el Notario Público número 65 de la ciudad de Oaxaca afirmó que los agentes estatale sólo portan equipo antimotines, “se ha documentado que hubo elementos de las corporaciones estatales que acudieron armados al inicio del operativo”.
Los gobiernos estatal y federal negaron que sus policías estuvieran armadas, sin embargo ante la incertidumbre del caso instancias internacionales como la ONU pidieron una investigación independiente. La CNDH desplegó el mismo día en que se generaron los confrontaciones un equipo multidisciplinario de visitadores adjuntos, médicos, psicólogos y criminalistas, a fin de realizar la investigación de los hechos.
El poblado de Nochixtlán, situado al sur de Oaxaca, fue escenario de violentos enfrentamientos cuando 800 policías federales y estatales desalojaron cortes de ruta que mantenían miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), opositores la reforma educativa que promulgó en 2013 el presidente Enrique Peña Nieto.
El titular de la Comisión refirió además que parte del personal de la División de Gendarmería de la Policía Federal que acudió en apoyo y rescate de los elementos que se encontraban en Nochixtlán y fue armado al lugar de desalojo.
Asimismo determinó que de los fallecidos, todos ellos hombres, seis perecieron por los hechos de Nochixtlán y uno más en Viguera en la Ciudad de Oaxaca; todos por arma de fuego. Una persona más fue lesionada un día después de los hechos por un cohetón y como consecuencia de ello falleció, siendo la octava persona que perdió la vida.
En total hubo 190 personas heridas, de las cuales 122 fueron personas civiles y 68 policías; de los civiles 37 fueron heridos por arma de fuego, siete fueron lesionados por impacto de cartucho de gas, 13 presentaron quemaduras, cuatro fracturas, 37 contusiones y las 24 restantes no se precisó el tipo de lesiones.
De los 68 policías heridos, 43 son policías federales y 25 policías estatales; de ellos, un policía federal y dos estatales fueron heridos por arma de fuego, mientras que el resto lo fueron por quemaduras provocadas por cohetones y lesiones por contusiones.
La CNDH determinó además que en relación a las 27 personas que fueron detenidas tanto en Nochixtlán como en Hacienda Blanca, sólo 23 fueron puestos a disposición del ministerio público; de las 4 que no se pusieron a disposición 3 fueron mujeres que denunciaron malos tratos, amenazas, golpes, agresiones sexuales por parte de elementos femeninos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, lo que está en investigación.
Por otra parte, 25 de las 27 personas que fueron detenidas refirieron incomunicación, tratos indebidos, amenazas y presentaron lesiones, lo que está en investigación.
González Pérez dijo que la CNDH continuará realizando sus actividades de investigación para determinar si en los hechos del 19 de junio se violentaron derechos humanos de los habitantes de las localidades de Nochixtlán, Huitzo, Hacienda Blanca y Viguera.