Guerra comercial, riesgo de México al renegociar con EE.UU.

El gobierno mexicano afirmó que no habrá sumisión durante las negociaciones con Estados Unidos y advirtió que no firmará un nuevo pacto de libre comercio si las condiciones no favorecen al país. Sin embargo, las políticas de Donald Trump además de afectar a México también podrían llevarlo a un periodo de estancamiento cuya reestructuración podría llevar más de 30 años, advierten especialistas.

México corre el riesgo de convertirse en una maquiladora para Estados Unidos en caso de terminar con el libre comercio, que podría provocar un “ajuste estructural brutal” comparable únicamente con el de 1983, -donde el gobierno postuló con urgencia un modelo neoliberal que implantó políticas estructurales para lograr un estándar competitivo internacional-, dijo José Romero Tellaeche, director del Centro de Estudios Económicos del Colegio de México (Colmex).

El país está ante una guerra comercial, resaltó Allert Brown, director general de la Casa de la Universidad de California en México al recordar una de las frases con las que Trump tomó posesión: “desde ahora, primero Estados Unidos”.

Desde su campaña, mencionó Brown, Trump dijo que iba a renegociar el TLC y lo primero que firma es la salida del acuerdo transpacífico, eso da un rumbo muy claro de cumplir sus amenazas, dijo.

El gobierno mexicano debe pensar en dejar de ser una apendice de la economía estadounidense y volver a industrializar al país, ya que de los contrario, podría haber un proceso de elevación en el tipo de cambio y de ajuste estructural, explicó Romero Tellaeche.

Si no se realiza una estrategia contundente, dijo Romero Tellaeche, habrá un proceso de sustitución de importación natural porque los mexicanos comprarían lo que hay en el país, pero “si hay una fase de “reindustrializaición del gobierno” tardaría en promedio 30 años.

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“Casi todo lo que vaya a pasar con Trump nos va a afectar. Una de las cosas que más vamos a ver en el país es la incertidumbre, ya que aunque el republicano se distingue por mantener 3 o 4 posiciones sobre un mismo tema, ha sido bastante coherente en las decisiones que respectan a México”, dijo Allert Brown.

Este martes, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, junto al secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, partieron a Estados Unidos para definir la agenda del encuentro entre Enrique Peña y Donald Trump.

Al respecto, Guajardo dijo a la prensa que el diálogo bilateral se quebraría si Washington plantea gravar las remesas de los mexicanos e insiste en el pago del muro fronterizo.

Para el especialista en economía, esta reunión puede ser una “gran oportunidad” para reestructurar las finanzas del país en un tratado comercial que no ha favorecido a México y lo ha llevado al estancamiento por décadas.

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Otro de los escenarios planteados por Romero Tellaeche es que si caen la exportaciones de México, disminuiría la inversión extranjera directa y habría escasez de dólares para financiar las exportaciones, “no vamos a poder exportar lo de antes, ahí viene el problema”, dijo.

Si Trump llega a debilitarse como presidente, las amenazas a las empresas no funcionarán como al principio y los negocios seguirán sus propios intereses, mencionó Allert Brown.

Para México, la situación es difícil porque la estrategia más funcional para Trump es ser impredecible. A mediano plazo dijo, mexicanos y estadounidenses verán malos resultados porque es una época de incertidumbre y caos, narró Brown.

Debilidades de EE.UU. fortalezas para México

Estados Unidos tiene un déficit comercial muy importante pero no se debe a competencia desleal de otros países sino que en el país concentra gran parte del dinero del mundo y los bonos del tesoro tienen menores riesgos, “el mundo entero” busca el mercado americano para protegerse, explicó José Romero Tellaeche.

El alto superávit de sus capitales encarece el dólar y vuelve menos competitiva toda su industria, esto, es lo que genera el déficit. Por otro lado, la industria manufacturera de EE.UU. ha sufrido al carecer de seguros y finanzas, mencionó.

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Estas, y otras debilidades de Estados Unidos deben ser una fortaleza para México, ya que si bien, “será una lucha asimétrica no implica que en el país no tengamos herramientas con que librarla y mucho tiene que ver con identificar quienes son nuestros amigos en el exterior, dijo Allert Brown.

Muchos de esos amigos, dijo Brown, se encuentran en EE.UU. “que también está bastante dividido en estos momentos”, lo que podría ser una ventaja para México.

Desde la perspectiva del académico una posible salida del libre comercio apuntan a un daño mayoritariamente psicológico, de inversionistas en otros países que no entienden las otras ventajas comerciales del país y lo único que ven es que Trump “le da de trancazos a México y dejan de invertir en el país”.

Foto: AFP

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se reunirá el 31 de enero con Trump en Washington.

Los expertos coinciden en que si México busca nuevos proveedores mundiales de los productos que actualmente le compra a Estados Unidos, esto podría equilibrar la balanza política en Washington ante la eventual presión que ejercerían los estados que exportan bienes al país latinoamericano.

Estados Unidos abandonó el lunes el Acuerdo Transpacífico (TPP) que sería la mayor zona de libre comercio del mundo, y expertos consideran que esa acción podría dejarle el paso libre a China. Mientras que México anunció que buscará acuerdos bilaterales con sus integrantes.