POCOS de los multimillonarios nominados por Donald Trump han evitado los reflectores durante tanto tiempo o de manera tan competente como Vincent Viola, director de la empresa de negociación de alta frecuencia Virtu Financial. Pero si Viola va a convertirse en el secretario del Ejército de Trump, tendrá que someterse a un análisis muy detallado como todo el mundo, lo cual podría resultar doloroso para él, dado el registro de violaciones de las reglas de comercio en mercados de todo Wall Street, así como de la Ley del Mercado de Valores de Estados Unidos, cometidas por su empresa.
El 19 de diciembre, un día después de que Trump nominó a Viola para el puesto más alto para un civil en el ejército, la empresa de Viola llegó a un acuerdo de medidas disciplinarias, en las que se encontró que la empresa había participado en más de 50 000 casos de violaciones comerciales entre abril de 2013 y diciembre de 2015 en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés). En un procedimiento legal regulatorio, la Bolsa de Valores observó infracciones anteriores cometidas por Virtu entre diciembre de 2010 y julio de 2012, las cuales no habían sido hechas públicas, por las que Virtu había recibido una carta de advertencia por parte de la NYSE. El acuerdo de Virtu sugiere que las advertencias de ese organismo fueron pasadas por alto en gran medida, y muchos de los mismos tipos de violaciones de las leyes de comercio y falta de supervisión del personal y de las prácticas de negocios habían ocurrido en la empresa de Viola durante años, de acuerdo con una serie de procedimientos regulatorios revisados por Newsweek.
Lo más perturbador es que los problemas en Virtu parecen derivarse de una obstinada falta de supervisión. Esto dio como resultado graves fallas técnicas, de manejo de riesgos y de cumplimiento de la ley en la empresa, las cuales se extendieron en todas las fuerzas públicas de valores, lo cual hace cuestionar si Viola será capaz de dirigir eficazmente a un ejército de más de un millón de soldados, dado su interés manifiesto en reclutar “nerds que amen a su país” para ser puntas de lanza en las innovaciones para la guerra cibernética.
Ahora mismo, Viola dirige a un equipo de alrededor de 150 personas. Si es confirmado como secretario del Ejército, estará al mando de los sistemas de armamento, comunicaciones, personal, finanzas y otras funciones clave del ejército. Viola, presidente ejecutivo de Virtu, es propietario de cerca de 58 por ciento de la empresa, valuada en más de 2000 millones de dólares. Forbes calcula que el valor neto de Viola es de alrededor de 1.8 mil millones de dólares.
Viola no respondió a nuestras solicitudes para hacer comentarios, pero en una declaración enviada a Newsweek por el equipo de transición de Trump, Virtu declinó responder cualesquier preguntas acerca de su historial de infracciones, diciendo que “no hace comentarios sobre aspectos o acuerdos regulatorios específicos”.
La Bolsa de Valores de Nueva York también declinó comentar, pero Andrew Perkins, consejero auditor en jefe de la Autoridad Regulatoria de la Industria Financiera (FINRA, por sus siglas en inglés), el organismo de control de los mercados con sede en Washington, censuró a Virtu en diciembre y aprobó la más reciente multa que deberá pagar la compañía a la NYSE (70 000 dólares) por lo que fue descrito como 11 trimestres de violaciones a las leyes comerciales. Perkins también ordenó a la empresa que hiciera frente a las “deficiencias” en sus prácticas de negocios para hacer que “cumpliera con las reglas y regulaciones” de los mercados de valores del país. Ni FINRA ni la Bolsa de Valores de Nueva York comentaron cómo se calcularon las multas para Virtu, pero la NYSE se apoya en gran medida en el negocio generado por las empresas de negociaciones de alta frecuencia como Virtu, que impulsan más de dos tercios del tráfico de órdenes de Wall Street. Virtu es una de las más grandes empresas de negociaciones de ese espacio.
Desde que Viola fundó Virtu, la empresa ha pagado cientos de miles de dólares en multas por violaciones a las leyes comerciales en los mercados de valores de Estados Unidos, principalmente a la NYSE y Nasdaq, sin que la compañía hubiera admitido o negado haber cometido algún delito. Virtu también ha cometido violaciones en otros países. Una de sus mayores multas, que ascendió a 5 millones de euros (5.3 millones de dólares), le fue impuesta el año pasado por organismos reguladores franceses, que acusaron a Madison Tyler, una antigua empresa bursátil cofundada por Viola, la cual posteriormente se fusionó con Virtu, de realizar manipulaciones en el mercado en 2009. Los organismos reguladores también impusieron a Euronext Paris una multa de igual magnitud por exentar a Virtu de cualesquier penalizaciones comerciales, lo que indica la existencia de una complicidad y de falta de imparcialidad en su forma de supervisar los mercados. En la época en la que se cometieron las infracciones, Euronext era parte de la NYSE (desde entonces se ha separado), y las multas fueron las más altas jamás impuestas en Francia por negociaciones ilícitas de alta frecuencia.
En el centro de las violaciones comerciales que la empresa cometió en la NYSE entre abril de 2013 y diciembre de 2015 se encuentra la omisión de “supervisar razonablemente las actividades” del personal y las operaciones de negocios de Virtu, de acuerdo con la orden firmada por Perkins en FINRA. Además de ser una empresa de negociaciones de alta frecuencia, Virtu es una empresa creadora de mercados registrada en Wall Street, lo cual significa que utiliza algoritmos para comprar acciones a los vendedores y vendérselas a los compradores de todo el mundo casi a la velocidad de la luz (es decir, millones de transacciones por minuto), obteniendo márgenes de ganancias muy pequeños en cada transacción. El tamaño de esos márgenes es vigilado celosamente por las bolsas en las que ocurren tales transacciones.

LAS ENTRAÑAS DE LA BESTIA: Los corredores de bolsa de Virtu revisan información sobre las acciones en las computadoras de su sector de operaciones financieras en la Bolsa de Valores de Nueva York. FOTO: BEBETO MATTHEWS/AP
Virtu desempeña esta función de creación de mercados no solo con acciones, sino también con más de 12 000 títulos y otros instrumentos financieros en 35 países. En la orden de Perkins se descubrió que Virtu no había cumplido los requerimientos de la NYSE para sus cotizaciones de precios de las acciones de la bolsa en 57 045 ocasiones. Virtu tampoco selló sus transacciones con “el marcador adecuado de identificación de mercado” en 2854 ocasiones, de acuerdo con la orden.
A pesar de que hicimos numerosas solicitudes para obtener mayor información sobre las violaciones comerciales de Virtu, los funcionarios de la NYSE no hablan de ellas, ni de lo que desencadenó la revisión, con una duración de varios años, de las prácticas de comercio y supervisión de Virtu. Las acciones legales regulatorias muestran que la NYSE emitió repetidamente varias advertencias a Virtu debido a que la empresa no cumplió sus obligaciones de cotización de precios de valores desde diciembre de 2010. Al parecer, Virtu incluso pudo haber avisado inadvertidamente a la NYSE sobre algunos de sus desafíos técnicos más profundos.
Apenas unos meses antes de enviar su carta de advertencia a Virtu en diciembre de 2012, la NYSE recibió una alerta de Virtu solicitando que la Bolsa de Valores “eliminara o ajustara” órdenes que había ejecutado erróneamente con “precios desfavorables” en dicha bolsa, de acuerdo con los documentos de acciones legales regulatorias. La solicitud de Virtu se refería a 1.45 millones de órdenes que había ejecutado accidentalmente en menos de 15 minutos el 25 de julio de 2012, por lo que parecen haber sido opciones sobre acciones de Apple.
Este error provocó pérdidas de 3.7 millones de dólares para la empresa de Viola. (De acuerdo con los informes de Virtu realizados antes de su oferta pública en 2015, al parecer ese fue el único día en que la empresa presentó pérdidas). La solicitud de ajuste o reversión de las transacciones por parte de Virtu, miles de las cuales fueron ejecutadas tanto en la NYSE como en Nasdaq, dieron como resultado una investigación realizada por FINRA acerca de los controles de gestión de riesgos y procedimientos de supervisión de Virtu, según informes de las bolsas de valores. El caso, cerrado en octubre de 2015, comprende multas que suman 60 000 dólares pagados por Virtu a ambas bolsas.
El bufete jurídico que estableció el acuerdo a nombre de Virtu fue Bracewell & Giuliani. Aunque el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani dejó el bufete a principios de este año, el equipo de transición de Trump confirmó a Newsweek que Giuliani proporcionó una recomendación clave a Trump para el nombramiento de Viola como secretario de defensa. Otras de las personas que recomendaron a Viola fueron el Dr. Ben Carson, excandidato presidencial del Partido Republicano y el Teniente General retirado del ejército estadounidense Michael Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia de EE. UU. y designado por Trump como asesor de seguridad nacional.
Nacido en una parte ruda del vecindario de Brooklyn en Nueva York, Viola se graduó en West Point en 1972 y se desempeñó como oficial de infantería en la División Aerotransportada 101. Fue transferido al ejército de reserva en 1982 y se retiró como mayor en 1996, de acuerdo con los registros del Ejército estadounidense. Viola trabajó como corredor de bolsa en el piso de la gasolina de la Bolsa Mercantil de Nueva York, también conocida como Nymex, el mercado de energía dominante en el mundo. Cuando lo entrevisté en 2009 para mi libro The Asylum, (El manicomio), una historia del comercio de energía y sus principales agentes, de los cuales Viola era uno de los más prominentes, dijo que nunca había vislumbrado una vida fuera del ejército, pero no quiso explicar por qué lo había dejado.
Desde entonces, ha declarado públicamente que su salida se debió a la frágil salud de su padre, pero esto no explica por qué no obtuvo un permiso para ausentarse. Al ser contactado por Newsweek, el ejército declinó dar detalles específicos sobre la salida de Viola, pero ofreció una lista de sus premios militares, entre ellos, la Medalla al Servicio de la Defensa Nacional, el Galón al Servicio del Ejército y la Placa de Paracaidista.
El ascenso de Viola en Wall Street, del que di cuenta en The Asylum, le hizo tener sus primeras riquezas. Era conocido en Nymex como uno de los agentes más feroces y competitivos del mercado de petróleo, enfrascándose en ocasiones en disputas a puñetazos por transacciones, de acuerdo con un antiguo colega. Cuando Viola dejó el mercado, señala dicho colega, “era tratado como un dios” por sus colegas. Para 1987, Viola era uno de los directores de la bolsa y se convirtió en vicepresidente en 1993. Ascendió a la presidencia de Nymex poco antes de los ataques del 11 de septiembre, trabajando con Giuliani, que en ese entonces era alcalde de Nueva York, y con Richard Grasso, que era el presidente de NYSE, para lograr que las operaciones de Wall Street volvieran a estar en línea en medio de una ola de apagones. Posteriormente, Viola no sólo usó el bufete de Giuliani para cerrar su caso en la NYSE, sino que también nombró a Grasso como miembro del Consejo de administración de Virtu.
Durante los últimos 20 años, Viola ha cultivado muchas relaciones con las figuras principales de Nueva York. Conoce a Jeffrey Sprecher, el actual presidente de la NYSE, desde 2001, cuando Viola era presidente de Nymex. Sprecher y Viola fueron de los primeros defensores de las operaciones electrónicas en un momento en el que muchos agentes de Nueva York preferían gritar órdenes en los pisos de negociaciones. La NYSE y Nymex están ubicadas a tan sólo 1.6 kilómetros de distancia entre sí en el centro de Manhattan. Viola también conoce a por lo menos otro de los nominados de Trump de aquella época: fue parte del consejo de administración de Nymex junto con Gary Cohn, presidente de Goldman Sachs, que ahora se prepara para dirigir el Consejo Económico Nacional del gobierno de Trump. Cohn y Viola comenzaron en Wall Street como corredores en el piso de materias primas, ganando algunos de sus primeros millones al apostar a futuros de energía y metales en el World Trade Center.
Viola y Giuliani, al igual que Trump, han expresado su compromiso de perfeccionar las capacidades de Estados Unidos para la guerra cibernética; Viola ha patrocinado la creación del Centro para el Combate del Terrorismo en West Point, y Giuliani dejó Bracewell en 2016 para convertirse en director mundial de ciberseguridad y manejo de crisis en el bufete Greenberg Traurig.
Si Viola es confirmado como secretario de defensa de la nación, su empresa continuará bajo su gestión actual, en la que el director ejecutivo, Douglas Cifu (que también es copropietario del equipo Panteras de Florida junto con Viola), tomará las riendas.
Aunque la nominación de Viola por parte de Trump parece haber irritado a algunas personas, entre ellas, su candidato como Secretario de Defensa, el General retirado de la Infantería de Marina James Mattis, que aparentemente se puso furioso cuando se enteró de que Viola había sido nombrado sin que le hubieran consultado antes, otras personas que conocen a Viola desde los rabelesianos pisos de negociación de la bolsa se sienten más optimistas.
“Muchos de nosotros nos sentimos emocionados por Vinnie,” señala Martin Greenberg, presidente retirado de la Bolsa de Productos Básicos de Nueva York, que más tarde se fusionó con Nymex (también realizó operaciones bursátiles en el World Trade Center con Viola). Recientemente intercambió textos con el nominado. “Es la culminación de tantas cosas que él ha tenido como objetivos durante su carrera. Realmente anhela volver al servicio”.
Sin embargo, ¿el pasado de Viola en la Bolsa de Valores se lo impedirá? Greenberg ríe. “Cualquiera que diga que Trump está nombrando a personas demasiado exitosas resulta hilarante en lo que a mí respecta”, señala Greenberg. “Y el mundo es de los audaces.”
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Publicado en cooperación conNewsweek / Published in cooperation withNewsweek