El melodrama de las búsquedas

HAZ ESTE EXPERIMENTO ATERRADOR: recupera tu búsqueda en Google más reciente. Aunque es bien sabido que las grandes compañías tecnológicas registran casi todo lo que haces en línea y luego la comparten con publicistas y el gobierno, tal vez te sorprenda saber que también tienes acceso a esa información… y que es una característica que debes inhabilitar, después de borrarlo todo, por seguridad y para fines de privacidad. Pero ¿qué tal una miradita rápida antes de obliterar tu vergüenza?

Es fácil. Ve a myactivity.google.com y haz clic en “Vista de elementos”. Luego cliquea “Filtrar por fecha y producto”. Después experimenta por rango de fechas hasta que encuentres tu búsqueda más reciente. Allí puedes revisar algunos años de búsquedas pasadas y que han desaparecido de tu recuerdo. Es como Memento, solo que con direcciones de taquerías.

Mi búsqueda más antigua fue “seattle, wa A san francisco”, el 13 de mayo de 2013. Hace solo tres años, la última vez que borré mi historial de búsquedas dominado por el pánico. Creo que estaba organizando un viaje, pero no lo recuerdo. Parece que muchas de tus búsquedas son medio aburridas. Las demás son muy extrañas. Al día siguiente busqué “cuántas personas muertas con ak47”; “tipos de moscas”; “obesidad mórbida”; y “espagueti en macbook”.

Zach Schonfeld, mi colega de Newsweek,obtuvo resultados igualmente extraños, incluidos “beatles bebés muertos”, “hombre calvo”, “bebé con habano”, “bebé republicano” y “andy samberg joanna”. Acerca de la última: “Esa debió ser cuando descubrí que Joanna Newsom estaba saliendo con Andy Samberg”, recuerda. “¡Qué día!”.

Si retrocedes suficiente en el tiempo, las búsquedas se vuelven incomprensibles, porque pierdes el contexto original de la pregunta. Todo lo que queda es una idea vaga de que, en algún momento de tu vida, tenías la necesidad desesperada de conocer los distintos “tipos de moscas”.

Sin embargo, es posible aplicar algún contexto de manera retroactiva. Con un poco de creatividad en tus filtros puedes, por ejemplo, visualizar todas tus búsquedas de orate en Google.

Cribar todos estos datos en el navegador es bastante complicado, así que los exporté, cosa que Google te permite hacer con un paquete de archivos casi incomprensibles .json. Después de rebuscar en Google (obvio), encontré una serie de instrucciones detalladas que proporciona Lisa Charlotte Rost para organizarlo todo en una hoja de cálculo muy útil. Luego de ponerlos en orden, me quedé con una hoja de cálculo de 5.5 mb con cada búsqueda en Google que hice entre mayo de 2013 hasta el presente.

Me pareció que la mejor manera de abrirme paso entre mis desvaríos era mirar los registros de fechas. Cualquier búsqueda entre las 23:00 h y las 5:00 probablemente fue hecha mientras estaba borracho. Por supuesto, no es una ciencia exacta. Sin duda no estuve ebrio cada noche entre 2013 y hoy (creo). Con esto en mente, revisé la hoja de cálculo siguiendo el orden de la hora en que hice las búsquedas.

Mi historial de búsquedas ebrias consiste mayormente en consultas de direcciones para llegar a diversos bares, búsquedas pertinentes a discusiones con amigos (más a menudo, ¿x o y celebridad ya murió? Y de ser así, ¿cómo murió?) y un tesoro de curiosidades absurdas. De las contadas que estoy dispuesto a compartir: “cosas que me hacen sentir incómodo”, “pila de popó”, “tumbas famosas”, “máxima velocidad 2”. No me siento orgulloso.

Leer tu historial de búsquedas personales es como leer un diario viejo que jamás supiste que estabas escribiendo. Hace un registro de tus comidas (búsqueda “mejores emparedados brooklyn”), rompimientos (búsqueda “mejores canciones soul”, en YouTube a las 2:00 h), citas malas (búsqueda anticipada de nombres) y muertes familiares (búsqueda de último minuto para comprar boletos de avión a Fort Lauderdale, Florida).

Nos comportamos de manera muy distinta frente a la barra de búsquedas de Google. Le hacemos preguntas que nos avergüenza decir en voz alta, para no quedar en ridículo. Es una combinación de biblioteca, confesonario y cantina. No importa que todas esas búsquedas, presuntamente privadas, queden almacenadas en un centro de datos masivo de Mayes County, Oklahoma.

Es un viaje de autodescubrimiento perturbador que te permite vislumbrar una versión oculta de ti, la cual solo puede ver el penetrante ojo de Sauron de una gran compañía tecnológica. Es la versión más espeluznante y absurda de nosotros mismos.

Hace que te sientas un poco como Werner Herzog, escuchando la grabación de Timothy Treadwell mientras lo devora un oso al final de Grizzly Man. Nadie debería tener esta información. Así que: inhabilita esta característica y borra los datos para siempre; luego, préndele fuego a tu computadora y tira las cenizas en un río. Al fin eres libre.