“El presidente Trump quiere renegociar el TLCAN”, refieren las nuevas orientaciones política divulgadas por la Casa Blanca, tras la investidura del líder republicano. “Si nuestros socios se rehúsan a una negociación que genere un acuerdo equitativo para los trabajadores estadounidenses, entonces el presidente avisará la intención de Estados Unidos de romper el TLCAN”, dice el texto publicado en el sitio web de la Casa Blanca.
El TLCAN, que está vigente desde 1994, ha sido uno de los blancos preferidos por Trump que le atribuye a ese tratado el éxodo a México de miles de empleos estadounidenses. El magnate incluso ha amenazado con imponer altos aranceles a las empresas estadounidenses que no lleven su producción de regreso a la Unión Americana.
No obstante, el tratado establece que si una parte quiere retirarse, deberá notificar a las demás su intención y luego se abrirá un período de 180 días para nuevas negociaciones. Si no se llega a un acuerdo, el tratado queda disuelto.
El miércoles el diario canadiense Globe and Mail dijo que el designado secretario de Comercio, Wilbur Ross, notificaría a Canadá y México sus intenciones de renegociar el TLCAN en los días posteriores a la investidura de este viernes.
La Casa Blanca también expresó este viernes la intención de retirar a Estados Unidos del tratado transpacífico (TPP) firmado por Obama con 11 países de la región Asia-Pacífico y que está pendiente de la ratificación del Congreso estadounidense.
La OMC invita a Trump a sentarse
El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Roberto Azevedo, propuso este viernes a la nueva administración de Donald Trump sentarse en una mesa para hablar de sus preocupaciones sobre el comercio mundial.
Durante una rueda de prensa el viernes en Davos en el Foro Económico Mundial aseguró en referencia a la nueva administración que “por lo que sé están preocupados”.
Según él, hay que poner en marcha “un diálogo” y “sentarse a la mesa para hablar de sus preocupaciones”.”Sin embargo hay que esperar y ver lo que pasará, escuchar sus preocupaciones”, añadió Azevedo, reconociendo que era “difícil especular”.
Donald Trump prometió antes de las elecciones sacar a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) –negociado durante años por Washington con once países de la región Asia-Pacífico– que calificó de “desastre para nuestro país”.
También durante la campaña había calificado de desastre a la OMC y dio a entender que podría abandonarla si no hay cambios, en particular en materia de aranceles.
El viernes tuvo lugar en Davos una reunión informal con representantes de los 29 países miembros de la OMC para preparar la próxima conferencia ministerial de la organización en Buenos Aires, en diciembre.
En el encuentro, los ministros constataron el débil crecimiento del comercio mundial a causa de “ciertas tendencias proteccionistas”.
La ministra argentina de Exteriores, Susana Malcorra, que también participó en la reunión, destacó por su parte que la llegada de Trump era una “oportunidad” para mejorar las reglas del comercio mundial.
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Con información de AFP