A pesar de que en el plan de austeridad, presentado por el gobernador Omar Fayad Meneses, se propuso no aumentar el costo el pasaje, usuarios de taxis y de camiones foráneos señalaron que el incremento se ha dado en diversos tipos de transporte público.
La señora Consuelo Martínez dijo que anteriormente el cobro mínimo de los taxis era de 25 pesos, ahora hay algunos choferes que llegan a cobrar hasta 35. “Regularmente tomo un taxi del centro de Tula hacia Barrio Alto y pagaba 25 pesos, pero la semana pasada, un chofer, que se veía era nuevo, me quiso cobrar 35 pesos. Obvio, no le pagué los 35, pero si le tuve que dar 30 pesos”.
Agregó que en muchas ocasiones los trabajadores del volante cobran lo que quieren, porque no hay autoridad que los vigile de manera constante, “difícilmente vemos operativos de alguna dependencia para que se cobre lo establecido. Por ello me imagino cobran lo que quieren; algunos, porque no todos son abusivos”.
Un taxista consultado al respecto, que prefirió omitir su nombre por temor a represalias, dijo que los afectados son ellos, los choferes, porque todo lo relacionado a su trabajo ha subido de precio y la cuenta que entregan al concesionario siempre es la misma, y en ocasiones también la suben; “para nosotros, como choferes de taxi, el alza del combustible nos afecta mucho. Pero no sólo eso, porque también suben las refacciones y muchos aditamentos que se necesitan para mantener los vehículos”.
“A nosotros nadie nos defiende, las concesiones son de unos cuantos. No tenemos prestaciones, mucho menos tenemos un salario fijo; al contrario, tenemos que trabajar para llevar la cuenta al concesionario y si se puede cobrar un poco más, pues te arriesgas a ver si el cliente cae”.