Javier Palomarez, cabeza de la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, pasó de oponerse abiertamente a la candidatura presidencial Donald Trump a convertirse en asesor del magnate republicano, que este viernes jurará como presidente de Estados Unidos.
“Como una asociación que representa a 4.2 millones de negocios de hispanos, que contribuyeron con 668,000 millones de dólares a la economía estadounidense, nos queda muy claro que tenemos que estar dentro del juego”, dijo Palomarez en entrevista con la AFP.
El líder empresarial consideró que es necesario garantizar que los pequeños negocios tengan una voz “y la única manera es asegurarnos de hablar con” el nuevo gobierno.
Las conversaciones están centradas en el espinoso asunto de la inmigración, quizás el más ruidoso de la campaña de Trump, quien acusó a mexicanos indocumentados de ser “narcotraficantes” y “violadores”, prometió levantar un muro en la frontera y hacer a México pagarlo.
Palomarez mantiene firme su oposición al muro y a la deportación masiva de indocumentados, afirmando que la reforma migratoria es un “imperativo económico” para Estados Unidos. Sin embargo, reconoce que el “cambio en las circunstancias” lo empujó a su nuevo rol.
Contactado por el abogado Michael Cohen, miembro del equipo de Trump, desde la madrugada posterior a la elección el 8 de noviembre, Palomarez acordó “ofrecerles consejo y asesoría cuando se me requiera”.
El líder desde hace siete años de la Cámara de Comercio Hispana tendrá un rol informal dentro de la Coalición Nacional para la Diversidad por Trump, que reúne a personalidades de distintas minorías étnicas y religiosas partidarias del nuevo mandatario republicano.
Hasta hace unos meses la USHCC estaba en la esquina de la candidata demócrata Hillary Clinton y Palomarez ensayaba una dura artillería contra Trump, acusando al magnate de “payaso” y de liderar un “movimiento de odio”.
Por eso su acercamiento a Trump, con quien ya se había reunido en 2015, ha probado ser controversial entre algunos grupos de defensa de los hispanos, firmes partidarios de la reforma migratoria empujada por Barack Obama y bloqueada por los republicanos en el Congreso.
El presidente de la organización Latino Victory, Cristóbal Alex, acusó a Palomarez de “caer en la trampa” de estar al servicio del gobierno de Trump “en vez de cuidar por el bienestar de nuestra comunidad como un todo”.
El gesto de Trump de invitar a líderes latinos a la mesa de discusiones es “de hecho solo simbólico”, añadió en un comunicado.