El canciller de México, Luis Videgaray, aseguró que el gobierno de Enrique Peña Nieto negociará con la administración entrante de Estados Unidos, que encabeza el magnate Donald Trump, con inteligencia, sentido práctico y sin miedo.
“Vamos a negociar con una gran seguridad en nosotros mismos, sin miedo, sabedores de la importancia que tiene México para los Estados Unidos… vamos a negociar con inteligencia y sentido práctico”, dijo Videgaray al inaugurar la Reunión Anual de Embajadores y Cónsules.
El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, quien apenas asumió al cargo tras haber permanecido fuera del gabinete federal a raíz de la visita que realizó Donald Trump mediante su mediación con el equipo con el entonces candidato republicano, dijo que México actuará como lo ha hecho a lo largo de su historia diplomática, “con dignidad y con inteligencia”.
Videgaray mencionó cómo durante décadas millones de mexicanos han migrado a los Estados Unidos “en búsqueda de una vida pacífica, próspera para sus familias, una vida que nosotros como país por diversas razones no pudimos o supimos darles”.
“Pero quiero dejar claro, y debemos dejarlo claro en todo nuestro diálogo… esos millones de mexicanos que han migrado para buscar trabajo, no son delincuentes, sino que son gente productiva, que representa en la mayoría de los casos lo mejor de México”, agregó en respuesta a la postura que Trump ha manifestado en distintas ocasiones de criminalizar a los migrantes mexicanos.
Trump llegará a la presidencia de Estados Unidos el 20 de enero tras una campaña marcada por un discurso contra los migrantes y duros amagos contra México en lo comercial, como renegociar o renunciar al Tratado de Libre Comercio de América del Norte que mantienen desde 1994 junto con Canadá.
Videgaray gestionó la polémica visita que Trump, entonces candidato, realizó a México el 31 de agosto pasado, lo que desató una oleada de críticas que lo llevaron a renunciar a la secretaría de Hacienda días después.
Fue la primera vez que un mandatario mexicano recibía a un candidato presidencial estadounidense pues la tradición marcaba encuentros pero con el nuevo huésped de la Casa Blanca electo y habitualmente en Estados Unidos.
Pero el regreso de Videgaray a la cancillería es interpretada por analistas como una estrategia para tener un mejor acercamiento con Trump, quien gozaría de la simpatía del republicano.