El Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana reprobó este día el incremento a las gasolinas que aplicó desde el primero de enero la federación.
En un comunicado de prensa firmado por los organismos que conforman al CCE, los empresarios desdicen el discurso del presidente de México, Enrique Peña Nieto, que justificaba el alza como un “reflejo en los precios internacionales de las gasolinas”.
Desmiente la postura oficial del gobierno federal, estableciendo que el aumento tampoco se genera a través de una libre oferta.
Hacen un llamado a la implementación de medidas de transparencia y austeridad. Y a la racionalidad en el gasto público, específicamente en aquellas áreas que son excesivas y ofensivas para la sociedad mexicana.
Además, enlista solicitudes directas a los órganos de gobierno:
La reducción al financiamiento de los partidos políticos y la burocracia, la aplicación de la ley para evitar el libre tránsito de personas y mercancías, y la garantía a la proveeduría de gas, gasolina y diésel.
Por último, exigen que el precio de la gasolina se fije a través de los legisladores, y que no sea la CRE, COFECE o la SHCP quienes lo determinen. Esto, dicen, de acuerdo a lo que marca la Constitución Política de México.
Firman COPARMEX, CANACINTRA, CANIRAC, CANACO, y los demás prganismos que forman parte del Consejo.
La postura del CCE se publica después de que en Baja California se sufriera desabasto en varias gasolineras, se bloquearan entradas y salidas de terminales de abastecimiento y despacho de PEMEX en Mexicali y Rosarito, y se tomaran casetas de peaje y la garita El Chaparral, que da acceso a México desde California.