Donald Trump ha tenido muchas dificultades para convencer a distintos artistas de actuar en su toma de posesión. Elton John, Garth Brooks, Kiss, Céline Dion y Andrea Bocelli son algunos de los músicos que han rechazado la invitación, y en los informes se ha dicho que el equipo de Trump está desesperado por encontrar talentos para este gran evento. Aunque el presidente electo ha publicado tuits afirmando lo contrario, el rechazo unánime por parte de los famosos debe ser un duro golpe para Trump, para quien la fama parece estar por encima de cualquier otra cosa.
Aunque él mismo no tiene mucha, Trump también valora la clase, y uno de los artistas con más clase del siglo XX lo ha rechazado, a pesar de que esa persona murió en 1998.
Aunque es imposible saber con seguridad cuál sería la opinión de Frank Sinatra con respecto a Trump si aquél viviera todavía, es probable que su hija tenga razón. Sinatra fue un conocido defensor de los derechos civiles. Se rehusó a cantar en lugares donde hubiera segregación racial, trabajó con artistas de color cuando otros se rehusaban a hacerlo y luchó por eliminar la discriminación en los hoteles de Nevada. En 1987, la NAACP (Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color) le concedió un premio por sus logros de toda la vida.
De manera bastante extraña, Nancy Sinatra no es la única famosa que ha afirmado en Twitter que su difunto padre se habría sentido indignado con Trump. Cuando Stephen Baldwin tuiteó en octubre que a su padre le habría horrorizado la parcialidad de los medios de comunicación liberales, su hermano Billy lo corrigió.
Trump afirma que nada de esto le incomoda, y que su “movimiento” es para las personas, no para los famosos. Sin embargo, debe estar molesto por la falta de apoyo por parte de los grandes nombres del entretenimiento, en especial, si tenemos en cuenta que el presidente Barack Obama puede cortejarlos con facilidad. La lista revelada para su fiesta de despedida en la Casa Blanca, a realizarse este viernes por la noche, está llena de luminarias.
Por ahora, los únicos artistas que Trump ha podido reclutar para que actúen el 20 de enero son las Radio City Rockettes, el Coro Mormón del Tabernáculo y la cantante de 16 años Jackie Evancho, aunque no hemos sabido nada aún de los descendientes de Dean Martin.
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