TULTEPEC, ESTADO DE MÉXICO.—Víctimas gravemente quemadas son alejadas de un mercado de fuegos artificiales que quedó en ruinas ardientes, tras una enorme explosión, el pasado 20 de diciembre. Al cierre de esta edición, la explosión de San Pablito, el mercado de pirotecnia más grande de México, dejó 35 muertos y una docena de desaparecidos. En su último reporte, la fiscalía del Estado de México informó que 18 de los 32 cadáveres no están aún identificados. “¡Visítanos! Abrimos todos los días del año. Contamos con todas las medidas de seguridad”, dice un gran letrero de plástico, en el que aparece una foto de un extinguidor y una pala, y que está arriba de una de las entradas del mercado. Con unos 300 puestos, el mercado de San Pablito, en los suburbios de la Ciudad de México, almacenaba decenas de toneladas de pólvora para la producción de fuegos de artificio con la autorización de la Secretaría de la Defensa. Tras devastadoras explosiones en 2005 y 2006, que dejaron el mercado en cenizas y decenas de heridos, las medidas de seguridad se reforzaron y los vendedores de pirotecnia se jactaban de estar en el sitio del ramo más seguro de América Latina.