Horrores de guerra

ALEPO.—Un par de niños sirios observa la evacuación de una fila de autobuses de combatientes rebeldes y sus familias de sus otrora barrios controlados, en la afligida ciudad de Alepo, el pasado 15 de diciembre. Este fue el primer día de las operaciones que sellan la victoria del régimen sirio en la batalla por la segunda ciudad más importante —después de la capital, Damasco—, tras un mes de cruenta ofensiva. Al cierre de esta edición, el presidente Bashar al Asad aseguró en un video que la “liberación” de Alepo era un “momento histórico”. El acuerdo llegó exactamente un mes después del inicio de la ofensiva final de las fuerzas gubernamentales, apoyadas por la aviación rusa, milicianos del movimiento libanés Hezbolá y combatientes iraníes e iraquíes, el 15 de noviembre. La salida de los rebeldes de Alepo simbolizará el máximo éxito del gobierno del presidente Bashar al Asad y sus aliados ruso e iraní desde el inicio de la guerra civil, en 2011. Alepo era el principal frente de la guerra en Siria y una de las ciudades más afectadas por el conflicto.