El arquitecto Rafael Uribe Noguera, miembro de una adinerada familia de Bogotá será procesado por la Fiscalía de Colombia quien este lunes anunció contar con las evidencias necesarias que vinculan a este sujeto con el secuestro, violación, tortura y asesinato de una niña indígena de siete años.
Luis González, directivo del ente acusador dijo que con “todas las evidencias” que se han recopilado en torno a este caso que conmociona al país desde hace una semana, la Fiscalía tiene una teoría certera del caso que le permitirá iniciar próximamente el proceso de acusación de Uribe Noguera como autor este crimen.
El director de Medicina Legal, Carlos Valdés, informó en la misma rueda de prensa que el instituto “encontró material biológico que vincula al señor Rafael Uribe en la muerte y abuso sexual de la menor de siete años”.
Uribe Noguera es acusado de haberse llevado a la niña indígena el 4 de diciembre pasado de un humilde barrio en el este de la ciudad hasta un apartamento de su propiedad, en una zona cercana y donde fue encontrado el cadáver de la menor.
Después del asesinato, el presunto asesino fue ingresado en una clínica por sus familiares para recuperarse de una supuesta intoxicación con alcohol y drogas. Pero finalmente en la noche del martes fue llevado a los juzgados y posteriormente a La Picota, una prisión de máxima seguridad en el sureste de Bogotá.
Las autoridades trasladaron a Uribe Noguera en medio de grandes medidas de seguridad, vistiendo chaleco antibalas y a bordo de una tanqueta antidisturbios, debido a las numerosas manifestaciones de repudio que ha provocado el caso. Afuera de la clínica donde estuvo recluido, decenas de personas se reunieron a pedir justicia e intentaron golpearlo cuando salió. También al llegar al juzgado fue recibido con gritos de “asesino” y “pervertido”.
La niña, Yuliana Samboní, pertenecía a la etnia indígena yanacona y era originaria del departamento del Cauca. Según el Instituto de Medicina Legal, murió por “asfixia por sofocación y estrangulamiento” y además “fue objeto de abuso sexual”. Su caso generó el repudio de todos los sectores de la sociedad. Incluso el presidente Juan Manuel Santos pidió que “todo el peso de la justicia caiga sobre el responsable”
El pasado viernes, el vigilante que estaba de turno en el edificio donde ocurrió el crimen fue hallado muerto en su casa, en lo que apunta a ser un suicidio.
Sin embargo, este lunes Valdés dijo que de todas las heridas en el cuerpo del celador, identificado como Fernando Merchán, ninguna “reviste la gravedad para explicar la muerte”, cuyas causas continúan siendo materia de estudio.