La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) dio a conocer los resultados de la prueba PISA 2015, que en esta ocasión se enfocó en el área de ciencias, por encima de la lectura o las matemáticas.
El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) revela que México se encuentra por debajo del promedio en las tres áreas de estudio: ciencias, lectura y matemáticas.
“El desempeño de México se encuentra por debajo del promedio OCDE en ciencias (416 puntos), lectura (423 puntos) y matemáticas (408 puntos). En estas tres áreas, menos del 1 por ciento de los estudiantes en México logran alcanzar niveles de competencia de excelencia (nivel 5 y 6)”, dice el resultado de PISA 2015 dado a conocer el día de hoy.
“En ciencias, el rendimiento promedio de los jóvenes mexicanos de 15 años no varió significativamente desde el 2006. En lectura, el desempeño se mantuvo estable desde el 2009 (la última vez que lectura fue el principal foco de la evaluación). En promedio, el rendimiento en matemáticas mejoró en 5 puntos por cada tres años entre el 2003 y el 2015”, añade.
Fue en 2006 la última vez que el estudio se enfocó en ciencias, por lo que los resultados de la OCDE hicieron las comparaciones correspondientes con aquel año.
“México invierte 27, 848 dólares en educar a cada estudiante entre las edades de 6 a15 años. Este nivel de gasto representa el 31 por ciento del promedio de la OCDE, mientras que el PIB per cápita de México (17, 315 dólares ) es 44 por ciento del promedio de la OCDE”, indica el estudio.
“En promedio, los chicos mexicanos obtienen resultados más altos que las chicas en la evaluación de ciencias, pero existe un porcentaje similar de chicos y chicas con bajo y alto desempeño. Alrededor del 45 por ciento de los chicos y el 36 por ciento de las chicas tienen la expectativa de estar trabajando en una ocupación relacionada con la ciencias cuando cumplan 30 años; en ambos casos estos resultados se encuentran significativamente por encima del promedio OCDE”, señala el estudio de la OCDE.
Además, “los estudiantes en México declaran altos niveles de interés en ciencias comparados con sus pares en otros países OCDE – ya sea medido a través de sus expectativas de tener una carrera profesional relacionada con las ciencias, de sus creencias en la importancia de la investigación científica, o de su motivación por aprender ciencias. Sin embargo estas actitudes positivas están débilmente asociadas con el desempeño de los estudiantes en matemáticas”.
“En México, el 11 por ciento de la variación en el rendimiento en ciencias es atribuible a las diferencias en estatus socio-económico de los estudiantes”, se detalla en los resultados de la prueba PISA, “y los estudiantes en desventaja socio-económica tienen más del doble de probabilidad que pares más aventajados socio-económicamente de no alcanzar el nivel de competencia básicos en ciencias”.
Específicamente en ciencias, los estudiantes mexicanos obtuvieron en promedio 416 puntos, por debajo del promedio OCDE de 493 puntos y a un nivel similar al de Colombia, Costa Rica, Georgia, Montenegro, Qatar y Tailandia. Los jóvenes mexicanos de 15 años tienen una diferencia de más de 70 puntos por debajo de los estudiantes en Portugal y España, y una diferencia entre 20 y 60 puntos por debajo de los estudiantes en Chile y Uruguay, pero se sitúan por encima de los estudiantes Brasil, la República Dominicana y Perú.
En cuanto a lectura México sacó 423 puntos, resultado menor al promedio de 493 puntos de la OCDE y a un nivel similar al de Bulgaria, Colombia, Costa Rica, Moldavia, Montenegro, Trinidad y Tobago, y Turquía.
Finalmente, en matemáticas, los estudiantes de México obtuvieron en promedio 408 puntos, por debajo del promedio OCDE de 490 puntos, y sitúa al país al lado del desempeño promedio de Albania y Georgia, por debajo de Chile y Uruguay, y por encima de Brasil, Colombia, República Dominicana y Perú.
La prueba PISA 2015 preguntó a los estudiantes qué ocupación esperaban estar trabajando cuando cumplieran los 30 años de edad. Si bien muchos jóvenes de 15 años están indecisos acerca de su futuro, casi uno de cada cuatro estudiantes (24 por ciento) en los países OCDE espera trabajar en una ocupación que requiera una formación científica más avanzada de la que ofrece la educación obligatoria de sus países.
“En México, 41 por ciento de los estudiantes tiene tales expectativas, la que es la mayor proporción de estudiantes que tiene dicha expectativa entre los países OCDE. Esto es un gran contraste con la pequeña proporción de estudiantes que logra obtener un rendimiento arriba del nivel 4 de competencia en ciencias. Incluso, entre los estudiantes que no logran obtener los mínimos niveles de competencia en ciencia (por debajo del Nivel 2), 36 por ciento declara tener tales expectativas comparados con el promedio OCDE de 13 por ciento entre los estudiantes de dicho nivel de competencia”, revela el estudio.
Resultados insatisfactorios
El rendimiento en ciencias de los estudiantes de secundaria se ha estancado mundialmente en la última década. Singapur encabeza la lista con los mejores resultados y los países latinoamericanos siguen por debajo de la media.
“Pese a los grandes avances científicos y tecnológicos realizados desde 2006 y las inversiones masivas en educación en los países que participan en el estudio PISA, el rendimiento medio de los estudiantes en ciencias se ha mantenido prácticamente inalterado”, señaló en París Gabriela Ramos, directora del gabinete de la OCDE.
Sin embargo, las competencias en ciencias dependen menos de los recursos materiales que del tiempo que los estudiantes dedican a esta materia y a los métodos de enseñanza, apunta el organismo.
“Seguimos transmitiendo contenido, pero lo más importante es desarrollar el pensamiento científico y tener una mirada crítica sobre lo que se presentan como evidencias”, resumió Ramos.
Los progresos científicos han sido fulgurantes en la última década, con la llegada de los smartphones, los ‘macro datos’ y avances en biotecnologías.
Vivimos en un momento en el que los conocimientos científicos están cada vez más vinculados al crecimiento económico y se vuelven necesarios para dar soluciones a problemas sociales y medioambientales, estima la OCDE.
Ranking mundial
– Ciencias –
Incluye conocimientos en física, ciencias y vida de la Tierra y del universo.
1.Singapur
2.Japón
3.Estonia
4.Taipéi
5.Finlandia
6.Macao
7.Canadá
8.Vietnam
9.Hong Kong
10.Las ciudades de Pekín y Shanghái, y las provincias de Jiangsu y Guandong
58. México
– Lectura –
Evaluación de la comprensión y utilización de textos escritos. Esta competencia implica también, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) “facultades de interpretación, reflexión y capacidad de utilizar la lectura para realizar objetivos personales.
1.Singapur
2.Hong Kong y Canadá
4.Finlandia
5.Irlanda
6.Estonia
7.Corea del Sur
8.Japón
9.Noruega
10.Macao, Nueva Zelanda y Alemania
55. México
– Matemáticas –
Evaluación de las capacidades de formular e interpretar las matemáticas en diferentes contextos.
1.Singapur
2.Hong Kong
3.Macao
4.Taipéi
5.Japón
6.Las ciudades de Pekín y Shanghái, y las provincias de Jiangsu y Guandong
7.Corea del Sur
8.Suiza
9.Estonia
10.Canadá
56. México
Singapur, la excelencia
Los primeros puestos de esta clasificación que mide las destrezas de unos 540 mil estudiantes, representativos de unos 29 millones de estudiantes, están coptados por alumnos asiáticos y europeos.
Entre todos ellos se destaca Singapur (556 puntos), que supera con 63 puntos a la media de los países de la OCDE y a España. Una ventaja de 30 puntos equivale a un año de escolarización.
Este pequeño país asiático de menos de 6 millones de habitantes lidera asimismo la clasificación en la lectura (+42 puntos que promedio OCDE) y las matemáticas (+74 puntos).
A Singapur le sigue en la clasificación Japón (538), Estonia (534), Taipéi (532) y Finlandia (531).
Finlandia, presentada en varias ocasiones como un modelo educativo, ha perdido en los últimos tres años 11 puntos en el campo científico, cinco en la lectura y 10 en matemáticas.
No obstante, el retroceso de Finlandia debe ser analizado con precaución, advirtió Éric Charbonnier, especialista de la Educación de la OCDE. Este retroceso se explica fundamentalmente por una caída mayor del número de estudiantes más competentes y por una brecha de género más importante entre 2006 y 2016, detalló.