El propietario de Baja 1000, Roger Norman, censuró al periódico El Vigía, por informar que el empresario celebró el triunfo de Donald J. Trump.
Roger Norman es dueño de la empresa Score International, y de las carreras deportivas que se realizan en Ensenada, Baja Mil y Baja 500.
Los eventos se han difundido periodísticamente en El Vigía por 14 años, en su sección de deportes. “Siempre hemos publicado lo bueno y lo malo”, dice Enhoc Santoyo Cid, director editorial del medio.
Sin embargo, esta mañana El Vigía, —único periódico de Ensenada— denunció que a raíz de la nota, se les negó el acceso a cubrir estos eventos deportivos, que iniciaron el 16 de noviembre y terminarán el 20.
Personal de Score International precisó que fueron órdenes de Norman, quien tomó la decisión de excluirlos por considerar que “fomentan el odio” hacia los simpatizantes de Trump, con su nota informativa.
Santoyo Cid explica que la nota en cuestión, se compartió únicamente en redes sociales, y que esta no hablaba exclusivamente de Roger Norman, sino de algunos pilotos de la Baja, que apoyaron a Trump en sus cuentas de Facebook.
“Roger Norman y varios pilotos han manifestado abiertamente su regocijo […] eso no tiene nada de malo, pero las consecuencias y sus efectos, ya no las quieren asumir”, explica Santoyo.
“No hubo intención de fomentar una campaña de odio. Ellos fueron quienes lo hicieron público, la nota no habría existido si ellos no hubieran hecho tanta difusión [a su preferencia política]”.
Aún si El Vigía no consigue acreditarse en futuros eventos de Baja Mil o Baja 500, Santoyo aclara que seguirán escribiendo sobre estas carreras, por compromiso con sus lectores aficionados a estas.
El periódico, aunque fue agredido, no buscará iniciar una campaña en contra de Norman o de la empresa que lidera, dice Santoyo. Lo único que desean, es comunicar que lamentan la situación, y que finalmente, nadie que sea externo al medio les “va a marcar qué publicar o qué no”.
“Para nosotros es inaceptable”, agrega el director editorial, “ahora sí que él [Roger Norman] tendió un muro informativo”.