El pasado 8 de
noviembre, en un abrir y cerrar de ojos, se abrió un hoyo de 30 metros en una
de las avenidas, en la ciudad de Fukuoka.
Dos días
después el hueco estaba tapado; tardaron unos días más en lo que volvían a
poner los postes de luz y los semáforos que también fueron tragados por el
enorme hoyo. Además de que quedó reinstalado el servicio de electricidad, de
luz y de gas.
Este martes 15,
exactamente una semana después del exabrupto, los coches ya están circulando
normalmente.
En una
demostración fehaciente de la eficiencia y la ingeniería de los trabajadores japoneses, máquinas
y hombres entraron en acción unos minutos después de que se vinieran abajo 30
por 27 metros de avenida, causando un hueco de 15 metros de profundidad.
Se necesitaron
6 mil 200 metros cúbicos de arena y cemento para rellenar el enorme hueco.
El colapso de
la calle se debió a excavaciones que se estaban realizando en el área para
ampliar el metro de la ciudad.