Oliver Stone dio su voto de confianza a Donald Trump

Oliver Stone logró sorprender a los presentes de la
quinta edición del Festival de Cine de Los Cabos, en Baja California, México:
en una rueda de prensa, bajo una enorme palapa frente a las espectaculares
playas mexicanas, Stone insinuó que la elección de Hillary Clinton para la
presidencia de Estados Unidos –a la que calificó de neoconservadora– hubiera
sido igual o peor que la de Donald Trump. Un cambio de posición que choca con
declaraciones anteriores en las que aseguró que el magnate “era un loco”, que no
iba a ganar y que si eso ocurría se comería su camisa.

Stone señaló que el presidente electo de Estados
Unidos es un hombre pragmático y acostumbrado a hacer negocios, mientras que
Clinton, “una intervencionista”, que ha estado a favor de varias guerras,
hubiera podido causar un problema con Rusia. “Es preocupante la situación. El
mundo será cada vez más peligroso. Pero Trump nos puede dar sorpresas. Es un
negociador, hay que esperar y ver”, dijo el cineasta. “Tal vez no sea tan
dramático que haya ganado –Trum–. Hay mucha
preocupación, él es un rebelde, pero quizá sea un buen administrador”.

El director insistió en sus obsesiones habituales: el
peligro que representan los mecanismos de vigilancia del gobierno
estadounidense, su capacidad probada para desatar cambios políticos
sustanciales en otros países –citó a Brasil y a México, del que dijo que “no
puede dar un paso sin que Estados Unidos lo sepa” –, habló de su juventud en
los 60, de la OTAN, de una Tercera Guerra Mundial y de cómo ahora alguien como
Snowden no ha podido encontrar asilo en un país europeo ni latinoamericano por
miedo a las represalias de la Casa Blanca y ha tenido que refugiarse en Moscú
bajo la protección de Vladimir Putin.

Stone se presentó en el festival en Los Cabos para
recibir un homenaje por su trayectoria, y para presentar en México Snowden,
cuyo protagonista es el famoso ex analista de la NSA, el mayor hacker de la
historia de Estados Unidos, y ahora famoso en todo el mundo, pero que casi
nadie lo quiere recibir.

En cuanto a la película, Stone comentó que Snowden le
había gustado. Concluyó diciendo que esperaba que le dejaran seguir haciendo
películas, alabó el cine que se está haciendo en México y lanzó una broma: “No
pienso comerme la camisa”.