Christian Jean y Pablo Cantú son un par de jóvenes mexicanos que están cultivando muchos éxitos musicales. Luego de algunas experiencias individuales decidieron unir sus talentos en 2012 para formar Reyno, una banda en la que sus únicos dos integrantes participan en todo el proceso de producción de sus álbumes.
Reunidos en Codependiente, su casa productora, en la colonia Roma Sur de la Ciudad de México, Christian y Pablo platicaron cómo León Lárregui, Hello Seahorse!, Carla Morrison y Enjambre les dieron la oportunidad de abrir algunos de sus conciertos.
Dualidad, su álbum más reciente, refleja el momento en el que se encuentran artísticamente: “Lugares diferentes, pero complementarios. Trata de la división en la vida de los planos de fantasía y realidad, que eventualmente pueden integrarse”, dice Pablo.
—¿Cuál fue el último momento de gran felicidad que han vivido?
Christian: “El presente. Trato de no pensar en pasado ni en futuro, sino en el presente. Trato de estar feliz en todo momento esté haciendo lo que esté haciendo”.
Pablo: “La felicidad no es solo sonrisa y alegría, estoy feliz enfrentando temas de adversidad, entendiendo que se requieren diversos estados emocionales para estar plenos. A escala personal, me voy a mudar solo y es emocionante porque no lo he experimentado”.
Foto: Luz Montero/NW Noticias.
—¿Cuál ha sido el mejor último momento que han vivido juntos en Reyno?
—La gira —dice Pablo—. Fue una gira que emprendimos con nuestros propios medios, no teníamos idea de qué iba a pasar, ni a los retos que nos enfrentaríamos. Fue cuestión de hacer un balance general. No estuvimos tranquilos ni cuando se llenaban los lugares ni cuando se quedaban a medias, siempre tuvimos que hacer un recuento para saber qué tan inteligente fue la puesta. Vamos a ir a Colombia, tenemos una invitación a Argentina, y siguen saliendo cosas porque siempre tenemos el dedo en el renglón y estamos muy activos este año para generar más oportunidades.
—¿Qué esperan del final de su gira 2016 en el Auditorio Blackberry?
—Es muy emotivo porque ambos somos de la Ciudad de México, entonces vienen nuestras familias, nuestros amigos, es la ciudad donde tenemos más fans, por lo que todo el tema de meter a 3000 personas en un recinto es un reto.
—¿Cuándo fue la última vez que sintieron miedo?
—En el concierto sorpresa que dimos en el Metro San Lázaro hace un par de semanas —apunta Christian—. Me paralicé, las condiciones se estaban poniendo difíciles para tocar, la gente ya estaba ahí esperando desde hacía tres horas, no había luz. Entré en crisis y me paralicé. Al final todo salió bien, pero tuve un lapsus de miedo.
Pablo: “El miedo es un elemento que he podido casi eliminar de mi vida”.
Foto: Luz Montero/NW Noticias.
—En 2017 ¿qué hará Reyno?
—Sacaremos un disco, promocionaremos canciones de ese disco con sus respectivos videos y seguiremos tocando en las mismas ciudades que visitamos este año para reforzar y hacer promoción de lo nuevo, pero todo sucederá en su momento. El nuevo álbum lo estamos haciendo con un estado de ánimo más relajado, los dos cumpliendo diferentes tareas y aspectos en especial —dice Christian.
—¿Qué opinan del reciente triunfo de Donald Trump?
Pablo: “Creo que hay que preocuparnos por las cosas que están en nuestras manos y no paralizarnos por cosas que son consecuencia de factores múltiples. Lo peor que podemos hacer es paralizarnos en términos de temor. Es sano darle el beneficio de la duda y no compararlo. Hay gente que dice que será como Hitler, pero yo creo que no saben lo que están diciendo. Lo que pasó con el nazismo y los millones de muertos yo espero que sean cosa del pasado. Cada quien desde su trinchera y con su entorno inmediato debe ser derecho, responsable y trabajador, y eso debe traerle buenos resultados a la sociedad”.
Christian: “En lugar de hablar, desinformar, mentar madres, hacer ruido, subir imágenes para burlarse del tipo, hay que aceptar lo que es, aceptarlo como venga y cada quien hacer lo mejor que pueda desde su lugar, desde su profesión, desde su vida”.