El exgobernador del estado de Sonora, Guillermo Padrés, sobre quien pesa una orden de captura por defraudación fiscal y lavado de dinero, reapareció este jueves para entregarse a las autoridades.
Padrés concedió una extensa entrevista a Radio Fórmula al término de la cual se dirigió al juzgado que se ocupa de su causa, ubicado en un penal de la capital. En la radio, el exmandatario del Partido Acción Nacional (PAN) se dijo un “perseguido político” y sostuvo su inocencia.
“Díganme de qué me acusan, díganme cuáles son los delitos que se me acusan y no se me informó”, dijo. “Voy a enfrentar esto y voy a demostrar mi inocencia, la mala fe, la alevosía y ventaja que manejó la PGR”, añadió. “Soy un perseguido político, me queda muy claro”.
“Lo voy a enfrentar como lo pide la ciudadanía, que quiere que si somos culpables, paguemos por los delitos cometidos. En este caso no hay ningún delito. Tengo las pruebas fehacientes. Estoy seguro que la justicia federal va a valorar este acto, que yo vengo a presentarme. Me voy a trasladar a un penal (sic)… a un juzgado. Es una persecución política per se. En esta guerra de partidos a mí es a quien han agarrado para emparejar los cartones”, sostuvo el exgobernador.
“Voy a dar el primer paso para que esto pare… que actúen conforme a derecho y confío en que un juez federal con plena responsabilidad… lo voy a enfrentar”, aseveró.
En imágenes de televisoras locales se observó que militares esperaban a Padrés al exterior de la radiodifusora y, aunque no lo detuvieron, escoltaron su vehículo durante su traslado al penal del oriente de la capital, en el que ingresó en medio de un tumulto de periodistas y cámaras.
A mediados de octubre pasado, la Interpol emitió una ficha roja contra Padrés, quien sin embargo aseguró que no salió del país y que se mantuvo oculto mientras preparaba su defensa.
Padrés estuvo en el centro de diversas controversias, entre ellas una por abuso de poder contra una empleada doméstica que terminó en prisión, durante su gobierno en Sonora, próspero estado fronterizo con Estados Unidos y gobernado por el PRI desde 2015.
El 12 de octubre de este año, la Comisión Anticorrupción del PAN suspendió los derechos partidistas del ex gobernador del estado de Sonora, como “medida provisional mientras se realizan las investigaciones por las acusaciones de corrupción que enfrenta ante instancias judiciales y el mismo partido”.
Previamente, el 8 de septiembre, la Comisión Anticorrupción del PAN anunció que indagaría en los presuntos casos de corrupción de Guillermo Padrés, y de la ex alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes.
El 29 de septiembre, un juez concedió una orden de aprehensión en contra del ex gobernador de Padrés, por lo que ahora se le investiga a nivel federal y partidista.