“Me reuní con mi familia y decidimos que vamos a donar esas ocho millones de coronas
suecas (un poco menos de un millón de dólares) para que las víctimas puedan ser
reparadas”, afirmó Santos en una ceremonia religiosa en Bojayá, al
noroeste de Colombia, en donde recordó la muerte de 79 personas por causa de la
guerrilla de las FARC, que en mayo de 2002 lanzó una bombona de gas contra una iglesia en la que se habían
refugiado los residentes de esa localidad para guarecerse de un enfrentamiento
entre las FARC y un grupo paramilitar.
Se trata del primer acto público al que el presidente asiste
tras haber ganado el prestigioso galardón. Santos agregó que los recursos serán
entregados a “obras, o fundaciones, o programas que tengan que ver con víctimas
y reconciliación”. Santos recibirá
el premio el próximo 10 de diciembre en un acto que se realiza en Oslo, Noruega.
El comité responsable de otorgar el Nobel de la Paz
señaló el viernes que el reconocimiento al presidente colombiano era un claro
apoyo a la decisión del mandatario de invitar a todas las partes a participar
en un amplio diálogo nacional, “para
que el proceso de paz no muera tras el fracaso en el referendo”.
El pasado 2 de octubre una mayoría de los colombianos
rechazó en un plebiscito el acuerdo de paz forjado por el gobierno de Santos
con las FARC, con el que se buscaba poner fin a 52 años de conflicto interno
que ha costado la vida de al menos 220 mil colombianos y ha generado millones
de desplazados.