Son más de 2 mil metros cuadrados los que
albergan a la comunidad creativa, que se reúne del 5 al 9 de octubre en varias
sedes en Ciudad de México para promover, exhibir y vender sus más innovadores
productos.
Este año se celebra la octava edición del encuentro. Alemania y Jalisco son el país y el estado invitados, respectivamente. En 2014, la Design
Week México(DWM)
contó con la participación especial del Reino Unido, mientras que en 2015
fue el turno de Italia.
La DWM, organización sin
fines de lucro, tiene como misión “promover
la creatividad y el diseño como valores que contribuyen al desarrollo social,económico
y cultural”, y acorde con el principio que las rige han organizado exposiciones
en el Museo de Arte Moderno (MAM)
y el Museo Tamayo, además,
panelistas internacionales darán charlas sobre el panorama del diseño
contemporáneo en el Foro Cultural Chapultepec, ubicado en las inmediaciones del
MAM y el Tamayo.
De las actividades programadas figura “Hazuya Sakai en
México 1965-1977”, que estará en exhibición
hasta el 12 de marzo de 2017 en
el MAM; una muestra del artista argentino, de padres japoneses,
que introdujo el geometrismo a
México; pintura abstracta que
favorece la línea y la espontaneidad más que la representación de objetos.
Está también el Museo de la
Inmortalidad, la traducción al español del nombre de la escultura que los
arquitectos alemanes Nikolaus Hirsch y Michel Müller realizaron para el Design
Week México; una pieza monumental que permanecerá un año en el patio del Museo
Tamayo, hasta la próxima edición de este evento.
La estructura de
los alemanes juega con la idea del hombre como espécimen en conservación. Hirsch
explica que se inspiraron en una idea desarrollada por el filósofo alemán Boris
Groys, quien dice que los museos no sólo son lugares en donde se conservan
objetos, también se conserva el ser humano.
La pieza, que no es escultura ni pabellón, tiene
seis metros de altura y está formada por cajas de metal y acrílico, del tamaño
de un sarcófago o un ataúd, aunque también podrían remitir a los capelos que
protegen las obras de arte delicadas en los museos.
Hirsch y Müller han trabajado con proyectos
artístico-arquitectónicos desde hace varios años, desde la creación de piezas,
pabellones, a remodelaciones en centros culturales.
“La práctica del diseño va más allá de la idea
cliché, de sólo diseñar sillas. El mundo no necesita más sillas. Sin embargo,
hay algunas áreas del diseño en las que los humanos tratamos de diseñarnos a
nosotros mismos, de manera metafórica”, señala Hirsch.
Aquí el programa completo de DWM para este fin de semana.