Al menos 108 personas murieron en Haití por los efectos del huracán Matthew, que se reforzó a categoría 4 mientras se acercaba a Estados Unidos.
El ministro del Interior haitiano, François Anick Joseph, dijo este jueves por teléfono a la AFP que al menos 108 personas habían muerto en el país, el más pobre de las Américas.
El anterior balance era de 23 fallecidos.
Solo en el municipio de Roche-à-Bateau, en el sur del país, hubo “al menos 50 muertos”, informó por su parte a la AFP el diputado del departamento del sur Ostin Pierre-Louis.
“Toda la costa sur de Haití, desde la ciudad de Les Cayes hasta Tiburon, está devastada”, añadió Pierre-Louis, contactado por teléfono por la AFP. El acceso a la zona afectada seguía siendo difícil 48 horas después del paso del huracán.
En su paso por el Caribe, Matthew causó también cuatro muertes en República Dominicana, donde más de 36,500 personas fueron evacuadas y más de 3500 hogares resultaron destruidos o inundados.
Está previsto que el huracán, que se fortaleció este jueves y subió a la categoría 4 de la escala de Saffir-Simpson (de cinco niveles), llegue a Florida durante la madrugada del viernes, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
“Es el huracán más potente que golpea esta zona en décadas”, advirtió el NHC. “No vayan a hacer surf, no vayan a las playas. Morirán”, advirtió con gravedad este jueves el gobernador de Florida, Rick Scott, en una conferencia de prensa.
La devastadora potencia de Matthew seguía entre tanto barriendo el centro del archipiélago de las Bahamas, donde se cerraron los aeropuertos y los cruceros turísticos fueron desviados.
Haití fue el país más golpeado por este huracán.
“La situación en las principales ciudades que sobrevolamos es catastrófica”, comentó el presidente provisional, Jocelerme Privert.
El viento y las lluvias inundaron cerca de 2000 casas, dañaron 10 escuelas, destruyeron importantes superficies agrícolas, empresas, rutas y puentes. Más de 21,000 personas fueron evacuadas e instaladas en refugios provisorios.
Haití, muy vulnerable a las inclemencias climáticas debido a una importante deforestación, intenta aún recuperase del terremoto de 2010 que dejó más de 200,000 muertos en el país más pobre del Caribe. Ahora teme que se manifieste un resurgimiento de la epidemia del cólera dado que se registraron ocho nuevos casos.
Las elecciones presidenciales en el país, previstas para el domingo, se pospusieron el miércoles ante la situación dejada por el huracán.
Previamente, Matthew descargó toda su furia en el extremo oriente de Cuba, donde los municipios Baracoa, Imías, Maisí y San Antonio del Sur de la provincia de Guantánamo estaban aislados y con bastantes destrozos, aunque no se tenía constancia de víctimas.