Arrastran Venezuela y Brasil a Latinoamérica; México crece lento

El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó su pesimismo hacia América Latina, al ajustar este martes a la baja su previsión de crecimiento en 2016 de la región, arrastrada por un Brasil débil y una Venezuela sumida en crisis.

El FMI, que realiza esta semana su reunión anual en Washington, proyectó una contracción de 0.6 por ciento en el Producto Interno Bruto del conjunto de países latinoamericanos y caribeños. Eso significa una caída mayor al 0.4 por ciento previsto en julio.

“La actividad económica en América Latina y el Caribe sigue disminuyendo de velocidad”, señaló el FMI en su informe Panorama Económico Mundial.

En el caso de México, el débil desempeño de las exportaciones serán causantes de una crecimiento más lento de 2.1 por ciento, aunque se acelerará a 2.3 por ciento en 2017 a medida que el sector externo se recupere.

Además, una menor producción de petróleo de hasta 2.1 millones de barriles diarios (mdb) al cierre de 2016, tendrán influencia en la desaceleración de la economía mexicana. En 2015 se produjeron 2.5 mdb.

Por su parte, la inflación llegará a 3.3 por ciento en 2017, dice el FMI, la que sería la mayor inflación en los últimos 2 años tras un mínimo histórico de 2.1 por ciento en diciembre de 2015.

Pero las nubes deberán comenzar a despejarse en 2017, cuando el FMI espera ver un rebote a 1.6 por ciento en las economías de esa región de exportadores de materias primas.

Apenas dos décimas de punto menos que en su evaluación de julio, la estimación del FMI para 2016 revela el pesimismo del ente sobre el desempeño de la economía de América Latina, que cerrará en su primer año en negativo tras un estancamiento absoluto de 0.0 por ciento en 2015.

El organismo mantiene sus perspectivas negativas para Brasil, que se contraerá 3.3 por ciento, y Venezuela, protagonista de la peor crisis en la región, que caerá un astronómico 10 por ciento.

“En Brasil, la economía se sigue contrayendo, aunque a un paso más moderado, la inflación sobrepasa el margen de tolerancia del banco central y la credibilidad de las políticas ha sido abollada”, indicó el FMI.

La inestabilidad política carcome la economía de la primera economía latinoamericana, que este año atravesó por la destitución de una presidenta y cuya clase política está sumergida en un escándalo de corrupción que salpica al nuevo gobierno.

Pero el informe muestra luces, destacando que la caída del índice de confianza “parece haber tocado fondo”, gracias a “menores incertidumbres políticas” y a la absorción de los choques económicos pasados, y pronostica un rebote en Brasil a 0.5 por ciento en 2017.

En Venezuela, el organismo financiero espera que “se profundice” en 2016 y 2017 la crisis económica agravada por la prolongada caída de los precios del crudo que genera una sequía de divisas en un país petrolero que importa la mayor parte de lo que consume.

Pero el organismo reconoce que pronosticar el desempeño de la economía venezolana es “complicado” tras más de una década sin poder evaluar in situ el país.

Pequeños potentes 

El FMI elogió en Argentina “la importante y muy necesitada transición hacia un marco de políticas económicas más consistente y sostenible”.

Pero el Fondo, que realizó su primera misión en el país suramericano desde 2006, advirtió que la transformación impulsada por el nuevo gobierno del presidente Mauricio Macri ha “probado ser más costosa de lo previsto”, por lo que rebajó su proyección 0.3 puntos, para una contracción de la economía argentina de 1.8 por ciento en 2016.

Además de Venezuela, los países exportadores de materias primas seguirán experimentando una desaceleración en 2016.

Colombia, cuarto productor de 1.7 por ciento.

Ecuador enfrenta una “perspectiva desafiante debido al reducido valor de sus exportaciones petroleras y su economía dolarizada” y se contraerá en 2016 y 2017, indicó el FMI en su informe.

Pero aunque las principales economías están en problemas, la mayoría seguirán expandiéndose: señal de la heterogeneidad de la región, acotó el FMI.

Los pequeños Perú, Bolivia y Paraguay seguirán en su ritmo moderado, con tasas de crecimiento igual o superiores a 3.5 por ciento.

El “brexit”, la desaceleración en la economía de EE.UU. y el proteccionismo, amenazan el crecimiento global

El Fondo Monetario Internacional mantuvo sin cambios su previsión de crecimiento global este año, de 3.1 por ciento, que se mueve “de lado” y lastrado por el desempeño de las economías avanzadas, en particular de Estados Unidos.

En su nuevo Panorama Económico Mundial (WEO, en inglés), divulgado este martes en Washington, el FMI mantuvo en 3.1 por ciento su expectativa del crecimiento global este año.

De igual modo, la previsión de un crecimiento de la economía mundial en el próximo año fue mantenida sin cambios en 3.4 por ciento, incluso con su tendencia a la baja.

Maurice Obstfeld, economista jefe del FMI, dijo al presentar el informe que se verifica “una desaceleración en el grupo de las economías avanzadas en 2016 y una compensación en las economías emergentes y en vías de desarrollo”.

Por ello, dijo, “la economía mundial se ha movido de lado”.

ElFMI señaló su expectativa de un crecimiento de 1.6 por ciento de las economías avanzadas este año, una revisión a la baja de -0.2 puntos con relación al Panorama que había sido divulgado en julio.

En contrapartida, el conjunto de los mercados emergentes y en desarrollo tendrán este año un crecimiento de 4.2 por ciento, con una leve revisión al alza de 0.1 por ciento sobre la previsión de julio.