Un arquitecto propone levantar una ciudad entre México y EEUU

En un contexto donde las políticas proteccionistas y la exaltación del nacionalismo toman fuerza tanto en América como en Europa y sobre todo en el marco de propuestas antimigración como las del candidato republicano, Donald Trump, proyectos como el del arquitecto mexicano, Fernando Romero, pueden parecer utópicos: levantar una ciudad entre México y Estados Unidos.

Sin embargo, Romero ha insistido ante la prensa que este megaproyecto es viable y se llevará a cabo en algún momento de la próxima década. Su nombre es Border City, cuyo concepto se basa “en la larga historia de los lugares donde se unen las fronteras, y donde las culturas se mezclan y chocan para crear algo totalmente único”.

El arquitecto mexicano, quien junto al galardonado Norman Foster ideó el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, planea levantar esta ciudad transfronteriza entre Chihuahua, Nuevo México y Texas. Según refirió en días pasados a Dezeen Magazine quiere construir la metrópoli en terrenos privados en algún momento de la próxima década.

Romero detalló en declaraciones al sitio Fusion que el plan es que la ciudad sea una zona económica especial. “Tenemos la visión de una ciudad que se desarrolla en forma unitaria en ambos lados de la frontera, y que establece la creación de una zona binacional en su centro, donde los ciudadanos procedentes de ambos lados pueden vivir juntos y donde se concentran las instituciones y áreas de comercio”, dijo.

El proyecto de la ciudad fronteriza fue presentado por primera vez el mes pasado en el Bienal de Diseño de Londres. La idea está basada en una planta hexagonal y pretende integrar de varios medios de transporte, busca ofrecer un nuevo modelo para aquellas ciudades donde sigue creciendo su población y donde sus economías continúan globalizándose.

“Se trata de una visión de largo plazo, una visión utópica que no se trata de la construcción de muros, sino de pensar de manera más ambiciosa sobre la relación mutua [entre México y Estados Unidos] y sobre lo que las fronteras realmente implican entre los países”, dijo Romero a Dezeen precisamente en la apertura del Bienal de Diseño de Londres.

Romero también explicó a la publicación cómo las nuevas tecnologías podrían hacer que el cruce entre las fronteras se más fluido, no sólo para la gente, sino también el comercio. “La frontera es un límite muy primitivo”, dijo el arquitecto. “Funciona de manera muy eficiente desde el norte hasta el sur, de América a México, porque no hay nadie parando los coches y el tráfico, pero al revés es muy ineficiente.”

Para este proyecto, el arquitecto mexicano ha trabajado junto a un equipo multidisciplinario que incluye dos colaboradores de Burohappold, una empresa de ingeniería de clase mundial con un extenso programa de estudios sobre desarrollo urbano, un equipo de dos diseñadores gráficos que hicieron la identidad gráfica para la exposición y una animación de gráficos 3-D y un equipo audiovisual de ocho personas.

En el año 2000, la firma de arquitectura de Romero ideó un Museo en forma de túnel en el Valle del Río Grande, que se funcionaría “como un embudo y como una ventana entre las fronteras”. Sin embargo, el proyecto nunca se materializó.