El escenario se colocó frente a la Catedral, que tapó el
edificio con una pantalla de 90 metros de largo, donde se proyectaron las
mismas imágenes que en los dos conciertos anteriores, en el Foro Sol. Y a las 8
e la noche en punto, inició el concierto.
Frente a unas 170 mil personas, según la SSP, que
abarrotaron la noche del sábado el Zócalo en un concierto gratuito, el
fundador y bajista de Pink Floyd criticó que desde 2012 haya más de 28 mil
desaparecidos en todo México, la mayoría durante el gobierno de Peña Nieto.
El cantante británico Roger Waters instó, por tercera vez
en la Ciudad de México, al presidente Enrique Peña Nieto a renunciar y se burló
del candidato a la presidencia de Estados Unidos Donald Trump y su propuesta de
construir un muro fronterizo entre ambos países.
También habló del caso de los 43 estudiantes
desaparecidos en Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014, mientras que en
pantallas gigante se leía “Renuncia Ya” y miles de personas gritaban
a coro “¡Fuera Peña!” desde la plaza mayor.
Al interpretar la icónica canción “Another Brick in
the Wall”, en las pantallas se podían ver imágenes alusivas al candidato
republicano a la presidencia de Estados Unidos, descalificándolo con palabras
como “charade” (farsa), “joker”(bromista) o “a
laughter” (carcajada).
Uno de los momentos que más ovacionó el público mexicano
fue cuando en las pantallas gigantes apareció la leyenda: “Trump eres un
pendejo”.
Al igual que en los conciertos anteriores leyó un
discurso en español: “La gente está lista para un nuevo comienzo. Es hora
de destruir el muro que divide a los más ricos de los más pobres. Sus políticas
han fallado”, para luego rematar, refiriéndose a Enrique Peña Nieto:
“Observe a su gente; los ojos del mundo lo están observando a usted”.
Durante poco más de dos horas y media los asistentes se
mantuvieron de buen ánimo a pesar de la aglomeración, de hacer fila por hasta
12 horas y soportar la fuerte lluvia que cayó sobre la capital del país, muchos
impulsados por el discurso crítico del músico.
“Verlo aquí, en el centro de la capital, en el
centro del país, frente al Palacio Nacional, es muy representativo, es una
forma de contribuir a la protesta que él ya ha iniciado”, comentó uno de
los asistentes.
En redes sociales estuvieron circulando comentarios
acerca de que estás miles de personas estaban ahí por su gusto y no acarreadas,
haciendo referencia al pasado 15 de septiembre, en el que se acusó al PRI de
haber llevado personas en camiones para llenar la plaza mientras EPN daba el
grito de Independencia.