La situación que vive Alepo, ciudad bombardeada hace días por el gobierno de Bashar al-Asad y su aliado ruso, sufre la peor “catástrofe humanitaria jamás vista en Siria”, dijo el jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Stephen O’Brien.
La ciudad ha caído en “el despiadado abismo de la catástrofe humanitaria como jamás se ha visto en Siria”, dijo O’Brien ante el Consejo de Seguridad, y agregó que el sistema de salud en la parte sitiada de Alepo “está a punto de colapsar por completo”.
Naciones Unidas también advirtió que “cientos” de personas necesitan ser evacuadas por cuestiones médicas en la zona rebelde de Alepo, y que sólo queda comida para un cuarto de la población de la ciudad.
“Para nosotros lo que es prioritario es la preocupante situación médica” en el sector rebelde de Alepo, afirmó a la prensa en Ginebra Ramzy Ezzeldin Ramzy, el enviado adjunto de Naciones Unidas para Siria.
“Se tienen que organizar urgentemente evacuaciones médicas”, alertó, añadiendo que “probablemente cientos” de personas necesitan ser evacuadas de la devastada ciudad.
Ramzy hizo estas declaraciones un día después de que los dos principales hospitales del este deAlepofueran bombardeados. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó estos ataques de “crímenes de guerra”.
El enviado de Naciones Unidas también alertó de que quedaban pocos suministros médicos y que sólo siguen ejerciendo 35 médicos en el este de Alepo, donde una población estimada de 250 mil personas se encuentra sitiada por las fuerzas del gobierno desde principios de septiembre.
“Unos 600 heridos no pueden recibir el tratamiento adecuado”, precisó.
Ramzy advirtió al mismo tiempo que “las reservas de comida están disminuyendo”, con muchas panaderías cerradas y con sólo 14 mil raciones alimentarias de ayuda.
Cada una de estas raciones puede alimentar a cinco personas, es decir, las reservas alcanzarían para 70 mil personas, poco más de un cuarto de la población en estos barrios, según el Programa Mundial de Alimentos (PAM), una agencia de la ONU.