La devastadora crisis emocional que viven los venezolanos

Especialistas en el tema han opinado que muchos venezolanos sufren un desequilibrio emocional por la crisis económica, la violencia criminal que viven en su país y el agotador conflicto entre el gobierno de Nicolás Maduro y una oposición que busca sacarlo del poder con un referendo revocatorio.

“¿Cómo no me van a dar ganas de llorar? Estoy aquí desde las cuatro de la mañana y da rabia hacer horas de colas y llevar una o dos cosas o nada. Estoy cansada de esto. Va de mal en peor”, dijo a AFP Marling Durán, un ama de casa de 27 años embarazada, que decide dejar la fila pasado el mediodía, tras estallar en cólera al saber que se acabaron los pañales que iba a comprar.

Las personas deben hacer largas filas desde horas de la madrugada para obtener productos subsidiados, ante la elevada inflación, que el FMI proyecta en 720 por ciento para 2016, y la escasez de alimentos y medicinas que agobia al país, misma que Maduro atribuye a una “guerra económica” de empresarios de derecha.

Liliana Castiglione y Stefania Aguzzi, creadoras de la iniciativa “Psicólogas al rescate”, que surgió hace 10 meses como un medio de auxilio a los venezolanos para enfrentar sus aflicciones cotidianas a través de internet, además del consultorio.

Aunque los oriundos de Venezuela son conocidos por su derroche de buen humor y trato amistoso, en estos momentos, depresión, angustia, ansiedad, resentimiento, pánico, pesimismo, paranoia, ira y desilusión componen el “cóctel emocional” de muchos de ellos, según Castiglione y Aguzzi.

“La crisis disparó el estrés y disminuyó la tolerancia. Afecta las relaciones personales y la salud. Vemos casos de úlceras, infartos, suicidios, gran agresividad en la calle”, declaró Castiglione a la AFP.

Lidubina Calzadilla, una jubilada de 70 años, asegura vivir angustiada porque no encuentra medicamentos para la hipertensión y una úlcera varicosa. “Me deprimo y me da taquicardia pensando ¿será que ya me voy a morir?”, dice con preocupación.

Aguzzi explica que unos sienten “indignación” de pasar horas en colas donde a veces les marcan números con tinta para evitar desórdenes, otros tienen “miedo” a ser víctimas de la delincuencia, a que el dinero no alcance, a no conseguir comida o medicinas.

La terapeuta ofrece en muchos casos consultas gratis para aquellos que lo requieran. Fue el caso de uno de sus pacientes, el abogado de 45 años, Omar Mendoza, quien cayó en una profunda depresión tras haber vivido la muerte de su madre, la separación de su pareja, tres intentos de asalto y una crítica situación económica.

“Tuve que buscar ayuda. Para peores en la calle, en la casa, en el trabajo, en las colas, todos se quejan. Uno siente que no hay salida, que no hay posibilidad de cambio real”, comentó Omar.

Las psicólogas atienden a muchos pacientes sólo por videollamada porque no salen a la calle cuando empieza a oscurecer, ya que en Caracas y otras ciudades hay toques de queda nocturnos. Venezuela es uno de los países más violentos del mundo con un tasa oficial de 58 homicidios por cada 100,000 habitantes, cuando la media mundial es de 8,9.

Castiglione lamenta que “la desesperanza se ha sembrado en muchos”. “De ahí a la depresión hay un paso, que lleva al conformismo e inacción”, estimó.

Pero los venezolanos, acostumbrados a vivir de la renta petrolera, están “aprendiendo”, según Aguzzi. “Grandes países salieron adelante de profundas crisis, ¿por qué nosotros no?”, reflexiona.

Por su parte, Maduro, creador del Viceministerio para la Suprema Felicidad, advierte que la oposición sepultará los logros sociales de la revolución del fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y pide a los venezolanos confianza para remontar la crisis en los próximos meses. “Tendremos una Navidad feliz”, asevera.