En corrupción “nadie puede lanzar la primera piedra”: EPN

Durante la inauguración de la Semana Nacional de Transparencia 2016, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que para avanzar en el combate a la corrupción tanto agentes políticos como actores sociales deben estar seriamente comprometidos en cambiar las instituciones del Estado mexicano y no hacerlo por oportunismo o revanchismo político.

Dijo también que en México nadie podría atreverse a arrojar la primera piedra, pues “el tema de la corrupción está en todos los órdenes de la sociedad y en todos los ámbitos. No hay nadie que pueda atreverse a arrojar la primera piedra, todos somos parte de un modelo que hoy estamos desterrando y deseando cambiar, para beneficio de una sociedad que es más exigente y que se impone nuevos paradigmas”.

Peña Nieto aseveró que hoy los distintos actores del Estado mexicano están sujetos a la transparencia, a la rendición de cuentas, y “es a partir de ahí donde se desatan debates, polémicas, señalamientos, pues somos parte de esta nueva modalidad, de este nuevo ejercicio”.

Acompañado por integrantes de su gabinete, el mandatario dijo que la corrupción hoy emerge como uno de los temas que más lastiman a la sociedad. Pero no se deben “regatear” los avances alcanzados, como el que hoy todo individuo está sujeto a un gran escrutinio, por mandato de ley, expresó durante el evento.

En presencia de la comisionada presidenta del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Ximena Puente, sostuvo que es necesario hacer una reflexión de cuánto hemos avanzado, aunque reconoció que aún hay retos y desafíos, pues “vivimos tiempos complejos y difíciles”.

El presidente también habló de las nuevas tecnologías, que hacen posible que todos estén abiertos a un gran escrutinio, a cómo se comporta socialmente, lo que es un ejercicio de transparencia con el que podremos combatir uno de los mayores lastres y rezagos: desigualdad y la pobreza.

México ocupa el lugar 95 de 167 en corrupción a nivel mundial, según Transparencia Internacional, cuyo costo económico es del 9 por ciento del Producto Interno Bruto, de acuerdo a estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).