“Trump se ha convertido en la peor pesadilla para una mamá”

La asociación Madres de América le escribió una
carta pública al candidato republicano que dice que él enseña a los niños lo
que ellas llevan diciéndoles toda la vida que no hagan.

Querido señor Trump:

Como debe imaginarse estamos muy atareadas con
todo el asunto del regreso a clases: llevarlos a la escuela, ropa sucia, hacer
la comida, la hora de dormir, las peleas entre hermanos, la hora de rezar y los
límites en el tiempo frente a la pantalla. Y, francamente, señor, usted se ha
convertido en la peor pesadilla para una mamá.

¿Por qué yo e incontables madres lo decimos? Es
sencillo. Usted le está enseñando a hacer a los niños exactamente lo que
nosotros les hemos estado enseñando que no hagan. Sí, usted ha estado descomponiendo la paternidad, de su
casa a la nuestra.

Nosotros le enseñamos a nuestros hijos a respetar
a los demás sin importar el color de su piel, su raza o su creencia religiosa.
Usted les enseña lo contrario. Usted les dice que está bien satanizar a
aquellos que se ven o que rezan diferente. No podemos creer cuando usted dice
que sólo por la etnia de una persona, no está calificada para hacer un trabajo,
como lo hizo con el juez Curiel. Nos avergonzamos cuando usted sugiere que le
prohibamos la entrada a nuestro país a todos los musulmanes, solamente por su
religión.

Nosotras le hemos enseñado a nuestros hijos que
lo más importante es cómo se comporta una persona, no cómo se ve. Le enseñamos
a nuestros hijos a ser compasivos y a que ayuden a las personas con
discapacidad. Usted les enseña a burlarse de esa gente. Usted les enseña a
rebajar a las mujeres, especialmente a aquellas que no alcanzan sus estándares
de belleza.

Nosotros le enseñamos a nuestros hijos a que
serán juzgados por la gente con la que conviven. Usted les enseña que está bien
reenviar mensajes neo nazis en sus redes sociales, y a ser amigos con los que
se conocen por ser de la Supremacía blanca.

E igual de malo, usted está enseñando a nuestros
hijos que ‘bullear’ está bien. En contraste, alrededor de Estados Unidos las
campañas ‘anti bullying’ en las escuelas está enseñando a los niños a no abusar
de otros niños. De hecho, si nuestros niños desataran el miedo, el odio y la
agresión que usted arma en su campaña, en el patio de la escuela, tenga por
seguro que las escuelas cerrarían y rápido. Y aún peor, usted alienta a las
personas a agredir a quienes están en desacuerdo con usted, prometiéndoles que
pagará sus multas si son arrestados o demandados.

Podríamos seguir, pero queremos terminan con un
último asunto: la gratitud. Nosotros enseñamos a nuestros hijos a ser
agradecidos cuando alguien más hace algo bueno por ellos. Muy, muy agradecidos
cuando alguien hace algo grande por ellos, y aún más a valorar cuando alguien
hace algo heroico por ellos, como servir en las fuerzas armadas. Y cuando
escuchamos sus palabras, a su comportamiento, vemos lo opuesto a la gratitud.
El más reciente ejemplo fue el de usted despreciendo a la familia Khan, cuyo
hijo hizo un sacrificio por nuestro país.

Como presidente, usted sería más que la cabeza de
nuestro gobierno federal, sería el modelo a seguir para nuestros niños. Su tono
y su discurso sería emulado por nuestros hijos. Temblamos de pensar en una
nación cuya generación de niños sean educados en el sexismo, el racismo, la
intolerancia, la burla hacia las personas con discapacidad, y cosas peores
aceptadas por nuestro presidente.

Si usted fuera alguno de nuestros hijos, lo
llevaríamos a tener un tiempo fuera, y trataríamos de explicarle por qué la
compasión y la tolerancia son importantes, para ser, no sólo un buen
estadounidense, sino para ser un buen ser humano. Pero usted, señor, tiene 70
años. Dudamos que haya algo que le podamos decir que lo haga cambiar de opinión.

Lo único que podemos hacer las madres de este
país, es decirle a nuestros hijos que no sigan su ejemplo. E igual de
importante, que nosotras como madres votemos en contra de usted, no sólo como
mujeres, sino por el bien de nuestros hijos y por su futuro.