Padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos hace casi dos años se mostraron indignados este jueves por el ascenso a un cargo mayor del principal investigador del caso, Tomás Zerón de Lucio, quien, afirmaron, es protegido y “amigo” del presidente mexicano Enrique Peña Nieto.
Zerón era hasta ayer jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Procuraduría General de la República. Tras presentar su renuncia la tarde del miércoles poco después fue nombrado por el presidente Peña Nieto como secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional.
“De signo de distensión pasó a ser un signo de protección”, dijo en rueda de prensa Mario Patrón, director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y uno de los abogados de los padres de los estudiantes desaparecidos la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
La destitución de Zerón era uno de los principales reclamos de los padres de los 43 jóvenes luego de que en abril el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lo señaló por “severas irregularidades” en las diligencias.
Aunque la PGR abrió una investigación interna a Zerón, no se han divulgado avances, lo que los padres interpretan como una muestra de la protección de que gozaría el funcionario.
“Es indignante que después de que está bajo una investigación todavía lo premian con un cargo más alto… ¿Omitir pruebas no merece cárcel?”, dijo de su lado Mario González, padre de César Manuel, uno de los desaparecidos.
“El presidente directamente lo está protegiendo, le da un premio por construir la ‘verdad histórica’…, eso quiere decir que es su amigo, el presidente nos sigue mintiendo”, dijo Cristina Bautista, madre de Benjamín, otro estudiante desaparecido.
La denominada “verdad histórica” que había venido defendiendo la PGR, entonces bajo la dirección de Jesús Murillo Karam, señala que policías corruptos entregaron a los estudiantes a narcotraficantes que habrían asesinado a los jóvenes para luego quemar sus cuerpos en un basurero y arrojar sus cenizas en un río cercano.
Pero el GIEI ha cuestionado esta versión y ha señalado a Zerón de cometer diversas irregularidades en la investigación y en las escenas del crimen, por lo que recomendó que fuera apartado del caso para permitir una investigación imparcial.
Los expertos concluyeron sus trabajos en abril pasado, pero acordaron formar un equipo de seguimiento cuyos miembros se espera lleguen a México en los próximos días.