La comisión de protección de los consumidores (CPSC) de los Estados Unidos anunció el jueves el retiro de más de cerca de un millón de teléfonos inteligentes Galaxy Note 7 de Samsung, debido a que representan riesgos de explosión en incendio de baterías.
Los equipos a retirar serán aquellos comprados antes del 15 de septiembre y la medida ya se ha tomado en otros 10 países, luego de que se reportaran baterías con fallas que causaron que algunos teléfonos explotaran al ser cargados a más del 60 por ciento.
La CPSC formalizó la estrategia dado a los 92 reportes de baterías recalentadas, que incluyen a 26 que causaron quemaduras y 55 daños a la propiedad, como incendios en autos y estacionamientos.
Con el anuncio se ven afectados cerca de un millón de usuarios que portan el aparato móvil, de un total de un total de 2.5 millones de celulares que serán reemplazados por equipos temporales, mientras que Samsung lanza un nuevo modelo en todo el mundo. No obstante, muchos usuarios han ignorado la oferta y han decidido esperar a que el nuevo modelo esté disponible, antes de cambiar su actual Galaxy.
Recientemente, la compañíarecurrió a una nueva medida para reducir el riesgo de explosión en sus Galaxy Note 7, recomendando a sus usuarios limitar la capacidad de recarga de los smartphones mediante la actualización del software. Sin embargo,las diferentes regulaciones en los países han provocado cierto grado de incertidumbre y confusión en los clientes, lo que dificulta los esfuerzos de Samsung de retirar los teléfonos los más rápido posible.
Por su parte, las autoridades de aviación de diversos lugares del mundo como Estados Unidos y Japón han instado a los pasajeros a no prender o cargar el Note 7 durante los vuelos.
El gigante surcoreano de electrónicos en una posición inconveniente donde no sólo está expuesta su credibilidad sino su reputación como uno de los mayores vendedores de smartphones en el mundo.