Tango bajo el agua

El tango es un baile complicado, cadencioso y muy sensual, en el que los
cuerpos de los bailarines se abrazan mostrando una profunda relación emocional.
Arrabalero de nacimiento, se ha encumbrado hasta conseguir el estatus de
espectáculo de fama internacional. Ahora, toda esa complicación armoniosa se
ejecuta bajo el agua, con lo que adquiere una dimensión casi mágica.

De origen Argentino, el tango como término es sinónimo de drama, y cada
pieza musical entraña una historia en la que el amor –o desamor– se ensaña o
redime a los involucrados, como en la vida misma.

Luce espléndida la pareja sobre un escenario, en una pista de baile; bajo
el agua es un portento. La fotógrafa rusa Katerina Bodrunova captura con su
cámara una serie de imágenes que dan cuenta de una pareja bailando en un
escenario diferente: dentro de una piscina.

Katerina Bodrunova tiene varios premios en su carrera, comoel Prix de la
Photographie de París, en 2011, Pollus Awars de Londres, también en 2011, la
colección del baile en cuestión se llama Underwater Tango (Tango bajo el agua).

Entre quienes gustan de la práctica submarina del
tango figuran Marisa Cecchetti de Freediver y su pareja Maurizio Carletti, que
suelen llevar el ritmo bajo el agua en una alberca muy profunda, sin que utilizar
ningún tipo de equipo de buceo o de respiración asistida; recurren a lo
natural: salen a tomar aire dentro de la misma coreografía.

El agua dota de otra dinámica los movimientos de los
bailarines; pareciera que están en cámara lenta, sin que se suavicen los
músculos tensados por el esfuerzo que exigen los pasos de baile; de hecho, incrementada
por la resistencia del agua.

Respetuosos de las formas –bueno, casi–, Cecchetti se
ajusta a los cánones y va de vestido, siempre, mientras que Carletti, todo de negro,
como debe ser. Y aún bajo el agua, él, galante, le llega a la dama con una
rosa. Ella la huele, y acto seguido, la tira, dejándola flotar en la piscina.
El desaire tiene carácter de necesario para que el drama se desarrolle.