Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, ex líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la capital del país, quedó exonerado de la acusación de que presuntamente mantenía una red de prostitución con recursos públicos, así lo declaró el Consejo General del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).
La denuncia fue interpuesta luego de una investigación que realizó Carmen Aristegui y su equipo de periodistas, donde salió a la luz que Gutiérrez de la Torre contrataba a mujeres de entre 18 y 32 años de edad, para ofrecerle servicios sexuales, y disfrazando su participación con puestos de trabajo al interior del PRI.
El IEDF consideró que la acusación es “infundada”, pues no se encontraron suficientes pruebas en la queja que realizó formalmente el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), por su parte, informó en julio de 2015, 16 meses después de iniciado el proceso, que no encontraron pruebas.
El juez 14 de Distrito en Materia de Amparo, Alberto Díaz, recibió en julio del año pasado el resolutivo sobre esta indagatoria, una vez que concluyera al plazo para que las autoridades capitalinas definieran su situación jurídica.
Fueron analizadas 514 pruebas, más de 300 declaraciones ministeriales que incluyeron a trabajadores y ex trabajadores del Partido Revolucionario Institucional en la capital del país, en la que ninguno confirmó o secundó las imputaciones al ex dirigente, según consta en el expediente.
Uno de los elementos de la indagatoria fueron los peritajes que realizaron la propia procuraduría local, la Procuraduría General de la República (PGR) y un perito del implicado, en el que concluyeron que el audio que difundió MVS y Aristegui Noticias sobre la presunta contratación de las edecanes fue editado.
También se revisaron en aquel momento más de mil sábanas de grabaciones telefónicas de las conversaciones que sostuvo el ex dirigente del tricolor con diversas personas en las que tampoco concluyeron que hubiera alguna acción ilegal.
“El representante del PRD ante el IEDF, José Antonio Alemán, mostró rechazo ante la exoneración del priista. Sin embargo, Mauricio Toledo, representante parlamentario del Sol Azteca, consideró que la investigación estaba sustentada, por lo que, a nombre de su partido, tuvo que aceptarla”, publicó Sin Embargo.
“Por su parte el consejero Pablo Lezama consideró que este caso representa uno de los retos más importantes que ha enfrentado el IEDF porque ‘toca las fibras más sensibles de la sociedad, por la gravedad de las imputaciones y las posibles violaciones de derechos humanos, particularmente, los derechos de las mujeres’”, añade el diario digital.