México, ¿sede del Mundial 2026?

El presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Decio de María, ya traía el
proyecto en la mente, pero fue Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de
México, quien durante la inauguración del Congreso Anual de la FIFA planteó
abiertamente la idea de que México aspira a ser el primer país en organizar por
tercera ocasión una copa mundial.

Ahí estaba Gianni Infantino, líder del organismo
internacional: “Quiero decirle al presidente Infantino, que la Ciudad de México
está respaldando una candidatura de México para el Mundial 2026”, dijo Mancera,
y agregó, para no dejar dudas: “Estaremos atentos a la convocatoria,
solicitamos la organización de un Mundial”. La respuesta del italiano se limitó
a una sonrisa, sin palabras, ni en ese momento ni durante las sesiones de
trabajo del Congreso del viernes pasado.

Y es que apenas, en el marco de la reunión, la FIFA
determinó que abrirá un periodo de consultas para redefinir las reglas que
deben cumplir los países aspirantes a ser sede del máximo torneo futbolero del
planeta.

En rueda de prensa, y a
pregunta expresa de un
periodista, Infantino comentó: “México y la Ciudad de México son fantásticos,
lo hemos pasado muy bien aquí, la gente es muy cálida. El estadio Azteca es más
que un estadio, es un monumento, un ícono; México aportaría grandes valores a
una Copa del Mundo, hay mucha pasión y ese es un buen punto de inicio. Pero
ahora estamos empezando a definir los requisitos”.

La sede del Mundial de 2016 se iba a elegir en el
Congreso 2017, en Kuala Lumpur, la FIFA la pospuso cuando estalló el escándalo
que acabó con la permanencia de Joseph Blatter y varios dirigentes más en sus
filas. Los asuntos que se ventilaron dieron la pauta para revisar las reglas y
redefinirlas en 2017; la presentación de candidaturas se cerraría en 2018 y la
votación se llevaría a cabo en 2020.

Decio de María había dicho la
semana pasada: “Nosotros
tenemos un sueño; ese sueño es poder volver a organizar una Copa del Mundo,
como en 1970 y 1986. Hay cuatro años para trabajar, lo cual quiere decir que el
lunes –ayer–, terminado el congreso, nos tenemos que sentar a trabajar y vivir
nuestro sueño; ojalá para el congreso de 2020 podamos convertir ese sueño en
una responsabilidad”.

Las cuentas netas: un país africano organizó el
Mundial de 2010 y uno sudamericano el de 2014; la Copa de 2018 se realizará en
un país europeo, Rusia, y la de 2022 en un integrante de la confederación
asiática, Catar; de acuerdo con un sistema rotatorio planteado hace años, la
edición de 2026 le correspondería a la CONCACAF. No se sabe si esa rotación continúe
en las nuevas reglas. El canadiense Victor Montagliani, recién elegido
presidente de la CONCACAF, confía en que así sea, pero consideró que en ese
caso, Canadá y Estados Unidos se podrían presentar también como sedes.

“Me parece que es muy realista, hay que ver los tres
países que se han manifestado como potenciales candidatos”, comentó Montagliani.
Aprovechó para recordar que Canadá celebró el Mundial de Mujeres más exitoso de
la historia (en 2015), “tenemos que seguir adelante porque un Mundial organizado
por la CONCACAF es lo que esperan nuestros aficionados”.

También se barajó, de manera extraoficial en los
márgenes del Congreso, una Copa del Mundo organizada por Estados Unidos y
México, o una que se lleve a cabo en ciudades de los tres países de Norteamérica.
Ni bueno ni malo, están pendientes las nuevas reglas y si acaso se abren
candidaturas conjuntas, que tuvieron un antecedente exitoso pero accidentado en
Corea-Japón 2002.

Infantino señaló que las sedes conjuntas “son algo
bueno”. Alexi Lalas, el popular exfutbolista estadounidense, por el contrario,
le pareció una mala idea que su país tenga que compartir la sede de lo que
sería su segundo Mundial. “Con todo respeto para México y para Canadá, pero
Estados Unidos podemos hacer el Mundial solos. No necesitamos estar junto con
otro país, tenemos los estadios, una historia, público, aficionados y lo
podemos hacer solos”.