El Servicio Geológico Nacional (USGS) de los Estados Unidos informó que el sismo que sacudió este sábado al estado de Oklahoma fue de 5.6 grados de magnitud, se sintió también en algunas partes de Texas y fue uno de los de mayor duración en la zona.
El temblor ocurrió a las 7:02 horas (12:02 GMT) y el epicentro tuvo lugar a 14 kilómetros al noroeste de la localidad de Pawnee (Oklahoma), además de que se registró a una profundidad de 6.6 kilómetros.
Sin embargo, gente de la ciudad de Kansas; St. Louis, Missouri; Fayetteville, Arkansas; y Des Moines, Iowa, dijeron haber sentido el sismo.
Hasta ahora, las autoridades no han reportado decesos ni heridos, únicamente pérdidas materiales con al menos un edificio derrumbado en el epicentro y daños estructurales en otros.
La policía trabaja para cerrar algunos negocios en el centro, ya que corren peligroso por ser edificios viejos y serán inspeccionados por motivos de seguridad, dijo a la NBC News Mike Waters, Sheriff del Condado de Pawnee, Oklahoma.
“No ha habido incendios, ni heridos reportados, somos muy afortunados”, dijo a Fox News Brad Sewell, alcalde de Pawnee.
El sismo vuelvo a poner en la mira el uso de pozos de fractura hidráulica o ‘fracking’, método que utiliza agua con arena y productos químicos en partes profundas de la tierra para abrir formaciones de roca y extraer aceite y gas natural. Los expertos consideran que esta práctica, se ha multiplicado el número de terremotos en el estado de Oklahoma.
Por lo anterior, es una zona con alta actividad sísmica y los temblores en Oklahoma son muy comunes, sin embargo, suelen ser de baja intensidad. El servicio geológico emitió un mensaje a través de su cuenta de Twitter sobre la posibilidad de que ocurran réplicas.