EPN en “crisis inédita”: encuestadoras que lo “beneficiaron”

Enrique Peña Nieto era la fuerte esperanza del PRI para regresar a Los Pinos luego de doce años de ausencia. Las encuestas de salida en las elecciones del 2012, le otorgaban un alto porcentaje de aprobación entre los mexicanos. Cuatro años después, esas mismas encuestadoras revelan la “crisis inédita” en la que se encuentra el gobierno de México.

Encuestadoras como GEA-ISA, Mitofsky, Buendía-Laredo y Parametría, ponían a EPN “por los cielos” en junio de 2012, unos días antes de las elecciones donde el priista resultó ganador, con 46.9, 44.5, 45.0 y 43.9 por ciento respectivamente, publica un artículo de Sin Embargo.

“Pero hoy, con un Primer Mandatario que aún no tiene ni cuatro años de administración pero que ha ido dando tropezones cada vez con más consecuencias, hasta esas empresas que antes lo apuntalaron reconocen la crisis del Presidente y su Gobierno, e incluso prevén que no hay forma de que se recupere en el resto del sexenio. Es el caso de Roy Campos –Consulta Mitofsky–, por ejemplo. Relacionado a Televisa y al poder, ahora dice que ‘se han deteriorado todas las variables. El prestigio internacional…’”, publica Sin Embargo.

Hoy, un día después del Cuarto Informe de Gobierno que se presentó bajo un nuevo formato, las encuestadoras no le otorgan más del 35 por ciento de aprobación.

Es así como GEA-ISA le da 35 por ciento, Consulta Mitofsky 29 por ciento, Buendía-Laredo 29 por ciento, Parametría 30 por ciento, Reforma 23 por ciento y El Universal 29 por ciento, según el compilado realizado por Sin Embargo.

La última muestra de la crisis por la que atraviesa el Presidente y su administración se dio ayer, con la inesperada visita de Donald Trump a Los Pinos, y las consecuencias de haber sido débil ante el candidato republicano, abiertamente anti mexicano y racista”, señala el medio mexicano.

Peña Nieto, el presidente mexicano más impopular en 20 años

Enrique Peña Nieto es el mandatario más impopular de ese país en los últimos 20 años. Así lo muestra una encuesta publicada con resultados poco alentadores para el mandatario, los cuales contrastan con los altos índices de percepción de los mexicanos en temas como la pobreza, la violencia y la corrupción, tres de los principales males que aquejan esta nación.

El diario mexicano Reforma indicó a principios de agosto de 2016 de que el 74 por ciento de los mexicanos no aprueba la forma como Peña Nieto hace su trabajo como presidente, mientras que sólo el 23 por ciento lo aprueba. Esto representa una caída de siete puntos porcentuales con respecto a la última medición del medio.

Los mismos datos muestran que más del 60 por ciento de la población percibe un deterioro en la seguridad pública y la economía del país, mientras que cerca del 70 por ciento considera que la pobreza y la violencia han aumentado en el último año.

Cuarto informe “distinto”

Hace unos días, Peña Nieto dijo que el Cuarto Informe de Gobierno sería “diferente a los años anteriores”, ya que se reuniría con jóvenes de diferentes sectores de la sociedad para hablar sobre “las acciones que su gobierno ha emprendido”.

“Este año va a ser distinto, este año tendré un informe diferente como normalmente y tradicionalmente se ha presentado””, anunció el presidente de México en un video colgado en redes sociales por la Presidencia de la República.

Peña Nieto dijo que cumpliría con su deber constitucional el 1 de septiembre cuando entregó su informe al Congreso de la Unión, pero además tendría un encuentro con jóvenes “con quienes pudiera tener una conversación, con quienes pudiera compartir lo que el gobierno ha venido haciendo estos cuatro años”.

El encuentro llevado a cabo el 1 de septiembre por la noche, dejó mucho que desear pues, como se reveló en redes sociales, los jóvenes no fueron aleatoria y variadamente elegidos. Fueron jóvenes priistas que no hicieron preguntas serias e incómodas al presidente.

Ayer, ante jóvenes, Peña no habló de lo que preocupa a la gente según las encuestas: alta percepción de corrupción, inseguridad, sensación de que las reformas fracasaron. La culpa, dijo, es de sus “cambios”.