El
plástico con el que se envuelven los típicos platos de unicel con carne, pollo,
y que es herramienta indispensable en la cocina para meter a congelar la
comida, tiene algunos problemas: es difícil de reciclar, los químicos de los
que está hecho podrían ser dañinos para la comida que envuelve, y ni siquiera
termina siendo bueno para preservar los alimentos.
El Departamento
de Agricultura de EU (USDA, por sus siglas en inglés) está investigando formas
alternativas de envasado de alimentos, y crearon una película basada en la
caseína de la leche que es hasta 500 veces mejor que el plástico para mantener
el oxígeno fuera de los alimentos debido a que estas proteínas forman una red
más estrecha cuando se polimerizan, y que además es comestible.
“Cada
vez los alimentos vienen en empaques más y más pequeños lo cual es muy cómodo
para llevar el lunch a la escuela o la oficina, pero entonces se genera mucho
desperdicio; esto es perfecto, porque además se puede comer”, dijo Laetitia
Bonnaillie, una investigadora del USDA, que codirigió esta investigación.
Una
de las aplicaciones potenciales de este material podrían ser para paquetes de
comida que se disuelvan al cocinarlos, por ejemplo de café o sopa seca. En
lugar de rasgar sacar el contenido del paquete para meterlo al agua caliente y
luego desechar la envoltura, se metería todo al agua, sin dejar ningún desperdicio
inorgánico para desechar.
La
investigadora explicó que aún pasarán muchos años antes de que este envoltura
de caseína esté disponible al público pero aseguró que están en el comienzo de
un proceso de búsqueda de aplicaciones para un producto que tiene el potencial
de ser “mucho mejor que el plástico”.