Un conflicto con dos de sus proveedores obliga a la empresa alemana Volkswagen, líder europea del automóvil, a interrumpir parte de su producción y a reducir el tiempo de trabajo de unos 28, 000 empleados.
El conflicto ocurre después de que dos empresas, proveedoras de piezas de las cajas de cambio y fundas de asientos, detuvieran sus suministros.
Las suministradores en cuestión, ambos propiedad del grupo Prevent, alegan que VW incumplió varios contratos sin previo aviso o compensación, lo que no les dejó otra alternativa que suspender las entregas para proteger sus negocios.
Por ello, el constructor alemán implementó desde el 18 de agosto y hasta fin de mes “medidas de ajuste (del tiempo de trabajo) que van hasta el desempleo parcial”, según indica en un comunicado.
Esta medida afecta a unos 27,700 trabajadores de seis fábricas alemanas, entre ellas los de la sede en Wolfsburgo. Esas fábricas producen algunos de los modelos más populares del grupo, entre ellos los Passat o los Golf, su modelo más vendido.
El caso está ante los tribunales alemanes. “Aunque el tribunal de Brunswick dictó un requerimiento temporal para que los proveedores reanuden las entregas, éstos no han cumplido con esta obligación” indica VW en un comunicado.
Los proveedores, por su lado, han recurrido esta decisión judicial. Ambas partes, que ya negocian desde el sábado una salida al conflicto, retoman este lunes sus negociaciones.
Volkswagen exigió recientemente a sus proveedores concesiones sobre los precios por varios miles de millones de euros, según el diario Handelsblatt.
El diario económico alemán citaba el viernes a un portavoz del grupo Prevent, que aludía a “las condiciones inaceptables que VW impone a sus proveedores”.
Según cálculos de varios expertos, la paralización de la fabricación del modelo Golf en Wolfsburgo le puede costar a Volkswagen unos 100 millones de euros semanales, un problema que suma a las dificultades que tiene la empresa a causa del escándalo del trucaje de los motores diésel.
El Gobierno alemán ha insistido a la empresa a que termine su disputa con los proveedores.