La obra ya ostenta varios reconocimientos de
arquitectura y construcción. El tendido conecta dos picos; la vista de los
acantilados es de por sí impresionante. Cuando además se tiene la posibilidad
de mirar al fondo del abismo, lo que sobreviene es la incredulidad, mezclada
con emoción, un poco de vértigo y, en algunos casos, náuseas.
En China cabe lo superlativo, lo excesivo y lo
extravagante. Y el escenario donde se ubica el puente de cristal entra en la
categoría de lo exultante; un par de montañas escarpadas, que a veces se cubren
de niebla, a veces se desnudan con el límpido aire que las envuelve, otras se
coronan de nubes. Son las que inspiraron a James Cameron para crear las cumbres
flotantes en la cintaAvatar.
En
una lista de categorías, el puente es: el más alto del planeta, el más largo
(430 metros en total, 375 si solamente se cuenta la parte que cuelga), el que
tiene la plataforma más elevada del mundo para practicarpuenting, yle pertenece también el columpio más
largo de Asia.
La
pasarela está hecha de paneles de cristal de seis metros de ancho, con la
fuerza y resistencia necesaria para sostener a 800 personas. Vale una
comparación que ayude a imaginar la escala: el mirador sobre el Gran Cañón del
Colorado, en Estados Unidos, que mide 21 metros de longitud y se alza 219
metros sobre el fondo, palidece en importancia y espectacularidad junto al de
Zhangjiajie.
China parece que ha encontrado vocación por las
superficies altas y transparentes: hace poco se inauguró una plataforma
colgante en forma de disco –también de cristal– en el parque de Shilinxia, a
las afueras de Pekín; sobresale 30 metros desde un imponente barranco y los
visitantes pueden apreciar vistas de 360 grados desde más de 400 metros de altitud.
En la provincia de Henan, en septiembre pasado, se terminó una pasarela de
cristal que rodea una montaña escarpada en el parque natural de Yuntaishan; por
desgracia, la estructura fue cerrada a los pocos días de su apertura porque uno
de los paneles se hizo añicos al impacto de un objeto.
El
puente de Zhangjiajie debió
haberse abierto al público en octubre de 2015, en plenas vacaciones del Día
Nacional de China. No fue posible porque los ingenieros responsables decidieron
someter la estructura a nuevos exámenes de seguridad, y las fuertes lluvias
acompañadas de vientos intensos no les facilitaron las pruebas.

Foto: AFP
La
obra, creada por el arquitecto israelí Haim Dotan, fue concebida para ser “lo
más invisible posible para no obstruir las vistas”, según explicó el propio
creador. Las imágenes publicadas son elocuentes: muestran una estructura que
une dos acantilados del cañón y que se sostiene gracias a cuatro inmensas vigas
de acero y hormigón, dos en cada extremo. La inversión total ha alcanzado los
460 millones de yuanes (unos 62 millones de euros, poco más de 70 millones de
dólares).
Zhangjiajiees uno de los parques
naturales más visitados de China y está reconocido por la Unesco como
Patrimonio de la Humanidad desde 1992. Presume, entre sus atractivos, de más de
tres mil pilares de roca –los más altos alcanzan hasta 200 metros– que
sobresalen en medio de un denso bosque tropical; formaciones resultado de la
erosión causada por intensas lluvias registradas a lo largo de miles de años en
la zona, y desde 2002 tiene un ascensor de cristal que se eleva 330 metros.
El
parque recibe unos 30 millones de turistas cada año, y ahora con el puente, la
afluencia queda garantizada, y a la alza.